Nuevo número de la revista

Y  van 7 números ya.

A veces pienso que menuda idea que tuve hace dos años. Una idea que te quita tiempo y a la que debes dedicar mucho esfuerzo pero con días como hoy todo vale la pena.

Si os fijáis hemos cambiado. Hemos dado un paso agigantado esta vez y no es para menos. Se ha incorporado a nuestro equipo un diseñador que vale su peso en oro. Otro loco como yo que ha decidido poner su grano de arena en esta revista. Así que la nueva imagen se la debemos a Christian Bonet que a pesar de su resfriado ha estado al pie del cañón para llegar a tiempo.

Quiero hacer otra mención más y es al equipo que forman Webos Fritos. Gracias por esta entrevista, por vuestra amabilidad y por el cariño con el que hacéis las cosas. Es un honor para nosotros.

Y gracias a vosotros, nuestros lectores por estar ahí, apoyando con vuestras visitas y dedicándonos vuestros ratitos libres.

A todos os deseamos un 2014 cargado de felicidad, salud, alegría y un buen plato de comida caliente y casera en la mesa de todo el mundo.

Un abrazo fuerte.

Fideos a banda

Con las maletas casi por deshacer y con muchas ideas por llevar a cabo, regresamos con nueva receta. Una de ésas que tanto me gustan a mí por su simplicidad de ingredientes. ¿Cómo algo que contiene tan pocos productos tiene tanto sabor?
Confieso que suelo cocinar sobre la marcha. No soy fiel a las recetas al pie de la letra y continuamente cambio de idea a medida que estoy cocinando. No soy de manuales y es lo que me pasó con esta receta. Suelo preparar la fideuá con marisco y trocitos de rape por lo que en un primer momento no pensé en preparar este plato. Me decanté por hacer unos espaguetis con gambas hasta que al tener el fondo preparado pensé que valía la pena aprovechar bien las gambas y usar su esencia para que la pasta se cociera en ellas por lo que opté por preparar estos fideos. No perdí más tiempo y me ahorré fregar una cacerola por lo que un plato de domingo, de los que dejamos para el fin de semana para dedicarle más tiempo se convirtió en mi opción entre semana y sin perder esos minutos que no tenemos.

Arroz con pollo, verduras y especias

Ésta es la entrada número 150 y parece que fue ayer cuando comencé a escribir por aquí. El tiempo pasa demasiado rápido, más de lo que me gustaría pero lo importante seguir hacia delante.

El frío se ha instalado ya y no parece que tenga ganas de marcharse. Hemos tenido que sacar los abrigos urgentemente y cambiar las ensaladas por los platos de cuchara de golpe. A pesar de todo, adoro este tiempo. Soy una amante de los platos de cuchara, sin grasas, bien cargados de verduras y con alguna fuente de proteína. A lo que no renuncio es a que tenga sabor. Podemos conseguir un plato equilibrado y sano en poco tiempo y sin gastar en exceso. Algo así como lo que os traemos hoy. Es un plato sencillo pero contundente, capaz de hacer que nuestros comensales quieran repetir y sin perjudicar nuestro bolsillo. Un plato perfecto para estas fiestas.

Tartaleta de crumble de cerezas

No sé dónde tengo la cabeza.  Será el tiempo, mi dejadez o las miles de cosas que una lleva en marcha pero se me va el santo al cielo. Hoy me he sentado frente al ordenador esperando ver qué publicaba cuando me han salido unas cuantas recetas que aún no habían visto la luz. Creo que al ver la foto me he vuelto a enamorar de este postre. Lo preparé hace un año y no sé la razón, pero no lo he vuelto a preparar. Suelo no repetir recetas para probar cosas nuevas excepto tres postres que sí están entre los que más preparo: la tarta de queso, la tarta de manzana y crema y la tarta de zanahoria. Más que nada, porque siempre hay alguien en la familia que me la pide pero el resto intento dedicárselo a cosas nuevas. Debo decir que entre que pienso, pongo en práctica el plato y lo subo como receta hay como mínimo 3 intentos hasta dar con la receta perfecta. No soy de las que publican al primer intento. Así que este crumble lo realicé durante 4 semanas seguidas hasta que la receta cumplía con mi exigente paladar. Visto así, después de tanto crumble, en casa ya me avisan diciéndome aquéllo de: ¿Podríamos estar una temporadita sin comer crumble que me he aprendido ya hasta el nombre?

Sorrentinos con olivas y scamorza gratinada

Soy una fanática de la pasta aunque bien hecha. Es de esos platos que con dos minutos de más se convierte en un plato horrible. Quizá por esa razón no la pido en cualquier restaurante italiano. Primero me aseguro que sea un buen restaurante antes de decantarme por sus pastas. Lo que sí es cierto es que si me encandila, ya pasa a formar parte de mis restaurantes ideales. Cada vez que piso Madrid hago parada de rigor y me pido unos spaghettis negros salteados con gambas en un pedacito de Italia que tiene la capital.