Pizza casera de gambas

El tiempo se desparrama entre mis dedos y llevo demasiado tiempo así. Es raro en mí pero a veces una tiene que dar ciertas prioridades a su día a día. Mi vida cambió en julio con un nuevo puesto en otra empresa y desde entonces paso la gran parte del día enfrascada en él. Mucho por hacer y mucho por aprender, tanto que requiere más tiempo del que me gustaría. Esperaba que fueran las primeras semanas, incluso el primer mes pero parece ser la tónica de cada jornada. A pesar de lo que pueda parecer, me gusta lo que hago, me fascina y eso que no tiene que ver con la cocina. Supongo que no debe servir esto de excusa por mi tardanza en subir una nueva receta pero quería justificar un poco mi ausencia. Buscas un robot de cocina? Encuentra los mejores en esta guía realizada por especialistas. Comparativas y consejos para comprar tu robot al mejor precio.

Milhojas de nata

Volver a la rutina siempre resulta más fácil con algún dulce y no siempre se necesita inventir mucho tiempo en preparar un postre espectacular. Eso sí, hay que seguir el truco que hace que la receta de milhojas de nata se convierta en la estrella de una merienda.

Focaccia de cebolla y aceitunas negras y mi regreso

La vuelta a la rutina parece que cuesta cada vez más. Podría decir que mi ausencia se debe a unas largas vacaciones pero qué más quisiera yo. He pasado este tiempo reencontrándome a mí misma. Controlando los tiempos que la vida me va marcando y amoldándome a los cambios. Soy virgo, una persona metódica y fiel a su agenda. De las que huye de los imprevistos y fiel a mi capacidad de organización y llevo unos meses que lo que menos tengo ha sido esto. Me he saltado la agenda, mis días parecían acortarse y me ha llevado tiempo asimilarlo pero HE REGRESADO PARA QUEDARME.

Conejo encebollado

Llevo semanas sin aparecer ni dar una explicación así que lo primero será pedir disculpas por mi ausencia pero hay veces que hay que parar y tomar aire. ¡Cuánto lo necesitaba!

Pensaréis que es fácil desconectar por completo pero cuando a alguien le gusta demasiado escribir y mantener un blog, os aseguro que aparecen dos tipos de sensaciones. Por un lado la del cansancio acumulado y, por otro, la del no hacer algo que verdaderamente te apasiona. Es contradictorio pero es así.

Mermelada de naranja y canela

Mermelada de naranja y canela

Hace unos meses os dejé este flan de queso relleno de naranja y canela. El postre era muy fácil de preparar pero reconozco que me faltó detallar más el proceso de la mermelada de naranja y canela. Es cierto que en el mercado encontramos muchas mermeladas y de gran calidad pero después de probar las caseras, no lo cambio por ninguna otra. Lo siento, es una realidad. Hasta ahora hay muy pocas cosas que estés precocinadas o preparadas y que su sabor sea mejor que el casero. Lleva su tiempo como todo pero no se necesitan muchos ingredientes y permiten darle otra utilidad al excedente de fruta que tengamos en casa.