En ocasiones, asociamos la cocina al tiempo. Se recurre a la comida precocinada para ahorrar minutos y el postre siempre corre la peor de las suertes. Suponemos que si ya invertimos suficiente tiempo en cocinar, es más fácil adquirir hecho que realizado por nosotros mismos. Pues bien, os traemos la excepción que puede confirmar la regla. Tan sólo puedes invertir 10 minutos en prepararlo más el tiempo de horneado que suele rondar los 30 minutos pero totalmente casero. El tiempo ya no puede ser excusa para no realizar algo dulce para culminar una comida o cena como toca.
¡Toma nota! Sigue leyendo