Pastel cremoso de chocolate negro y salvia

Cada día me sorprendo más cuando voy a un restaurante y observo su carta de postres. Se ha puesto de moda nombrar a un postre de chocolate con más chocolate: muerte por chocolate. ¿Será muerte por sobredosis, por indigestión o por placer? A la vista está que si tengo que elegir prefiero que sea por placer pero me gusta saber qué estoy comiendo. No es lo mismo un brownie de chocolate industrial calentado al microondas con sirope de chocolate por encima y con una bola de helado del mismo ingrediente que un pastel esponjoso, con una cobertura que se funda en la boca y con un mínimo del 70% en cacao. A cualquier cosa le pueden llamar muerte por chocolate y cuando llega el postre nos podemos morir de pena más que de placer.

Siempre he dicho que no soy amante del dulce en exceso y tampoco del chocolate pero creo que soy muy exigente en este aspecto. Si me va a engordar prefiero disfrutar de lo lindo con o que estoy comiendo. No perderé el tiempo en comerme un bollo industrial que contiene exceso de grasas, azúcares y ningún nutriente. Ahora bien, si el postre en cuestión vale la pena, no dudo en probarlo, dar mi visto bueno y saltarme la operación «quenomerocenlosmuslitos» que os comenté aquí. Sigue leyendo

Salmón en papillote con salsa ligera de cilantro

Sí, lo sé. O no ponemos receta de pescado o ponemos seguidas. Hoy quería traeros algo dulce, pero el otro día coloqué en las redes sociales este plato y tras las preguntas de rigor, me he decantado por poner la receta y explicarlo. No es fácil, es sencillísimo de hacer. De estos platos de los que te puedes olvidar de ellos, prepararlo en 2 minutos, hornearlo en 20 y comerlo en 15. Un placer para los sentidos y muy útil para la puesta a punto del verano.

En casa, no soy la única que ha decidido pasar la itv estival. El primero en decidirlo fue el coche. Ha pensado que era mejor tomarse unas pre-vacaciones y ha querido pasar por el taller a que le arreglen no sé qué de no sé cuántos. Yo ya he dejado de pensar en según que cosas. Ya sólo atiendo al precio. Cuando el señor del taller me empezó a comentar qué tenía el coche, mi cara iba cambiando de color haciendo un presupuesto aproximado en mi humilde cabeza. Mi cara debió plasmar el resultado abismal de mis cálculos ya que el hombre me dijo : ¡Tranquila mujer  que no te voy a cambiar el motor del coche! Aún así no respiré tranquila. Si es que mi cara es el fiel reflejo de lo que me pasa o de lo que opino. Sigue leyendo

Pasta templada con pollo y tomates cherry a la reducción de vinagre de módena

Aunque en un principio aspiraba a ser una ensalada veraniega el mal tiempo hizo que la temperatura del plato cambiase de frío a templado. Es lo que nos permiten algunos ingredientes como la pasta. Su versatilidad nos permite adapatarlas al clima y convertirlo en un plato de tupper. No sé vosotros, pero a día de hoy hay que pensar en crear platos que se adapten a los horarios de trabajo, a calentarlos en poco minutos y que tengan todas las propiedades nutritivas para nuestro organismo. A todo eso hay que añadir el que sean platos variados y que no tengamos que ir cargados con 3 recipientes para poder comer en condiciones. Toda una odisea pero que con esta receta conseguimos crear una sinergia entre todos estos elementos. Sigue leyendo

Merluza al horno con patatas a la crema. La sencillez en estado puro.

Parece que no nos gusta mucho el pescado porque apenas aparece en nuestras recetas, por lo que hoy le he dado una oportunidad. No soy de cualquier pescado, tengo predilecciones pero el bolsillo es el que me frena muchas veces. Vas predispuesta a comprar un rape para prepararlo con salsa de almendras pero cuando llegas a la pescadería observas con pavor el letrero: el precio se ha triplicado esta semana. En ese momento clamas al cielo y te preguntas ¿y ahora qué hago yo de comer mañana? Lamentas tener que devolver los paquetes de almendras a su estantería (que no somos de las que las dejamos tiradas en cualquier lado), la nata al pasillo de los lácteos, … Por este motivo, mi primera parada a cualquier mercado es  la pescadería. He dejado de tener ideas preconcebidas de platos porque con la maldita crisis, el bolsillo es el que limita nuestras compras. No es que seamos de comer langosta cada día, ni cada mes, ni… ahora que lo pienso ni cada 5 años pero los precios se disparan y la pescadería es uno de los más lugares en los que los precios se disparan. Sigue leyendo

Cocarroi de cebolla, la Semana Santa, vivencias y desventuras.

Ya nos hemos recuperado y volvemos con las pilas cargadas de energía. Una revista lleva su trabajo. No es la mejor del mundo, tiene muchos errores pero se hace con cariño y mucha ilusión. Desde el momento de planificar los especiales, los platos, elegir los ingredientes, realizar pruebas con las recetas, modificarlas hasta la perfección, realizarlas, ambientar el escenario y hacer la foto, pasan los tres meses volando que es el tiempo que dejamos entre cada publicación. Llega octubre y ya es navidad en nuestras casas, huele a guirlache y a chocolate. La Semana Santa hace su entrada en pleno mes de febrero y la primavera la recreamos como podemos. Usamos fresas en enero para que puedan aparecer las recetas en el especial de la temporada y nos cuesta encontrar ruibarbo en pleno verano para que nuestro número de otoño luzca como nunca. Sin dejar de lado que no sólo nos cuesta trabajo, también nuestro bolsillo lo sufre.  Por eso somos fieles a los productos de temporada aunque para ello, tengamos que adelantarnos nosotras para que lo tengáis justo a tiempo en el mercado cuando sale el siguiente número. Sigue leyendo