Ya se siente el otoño a pesar del calor. Los puestos de castañas asadas ya se encuentran en sus respectivas esquinas pero este fruto tiene muchas vidas y puede convertirse en un exquisito postre como en este caso. El chocolate de la trufe se funde en el paladar con la untuosidad de la crema de castaña. Su toque justo de dulzor lo convierten en un pedacito de placer. Para culminar esta tarta, nada mejor que coronarlo con frutos secos que aportan el toque crujiente. Acompáñalo con un té de canela o americano para convertirlo en una merienda especial.
Ingredientes
25 gr mantequilla fundida
125 gr azúcar lustre
4 huevos (tamaño XL)
125 gr harina
1 sobre de levadura
1 pizca de sal
50 gr cacao en polvo
2 cdas de leche
Para el relleno
Crema de castañas
Para la cobertura
200 ml de nata montada 35,1% de materia grasa
100 gr chocolate de cobertura
15 gr mantequilla
Preparación
Batir los huevos con el azúcar hasta obtener una masa blanquecina y esponjosa.
Tamizar la harina, el cacao y la levadura e incorporarlo a la crema con movimientos envolventes.
Incorporar la mantequilla, la pizca de sal y la leche.
Verter en un molde enharinado y hornear a 160o durante 35-40 minutos o hasta que al pinchar salga el palillo limpio.
Desmoldar el pastel en frío, cortar por la mitad y cubrir con la crema de castañas.
Calentar la nata sin que llegue a hervir e incorporar el chocolate troceado. Remover hasta que se funda. Incorporar la mantequilla para que aporte brillo a la cobertura. Enfriar completamente y montar con las varillas.
Cubrir y decorar con almendra en granillo, pepitas de chocolate y chocolatinas al gusto.

