Pollo a la campesina

Hay veces que la planificación se va al traste con un inesperado contratiempo. Lo que me pasó el sábado en la cocina es una muestra de ello. Ahí hace falta poner en marcha la imaginación y coordinación para no caer en un abismo. Parece una película de suspense pero cuántas veces nos habrá pasado. ¿Habéis sacado algo del congelador pensando que era una cosa y cuando lo habéis abierto comprobáis que no se parece en nada?

El sábado había organizado mi agenda culinaria. Es el día que me dedico de lleno a la cocina para preparar los «tuppers» de la semana. Me gusta pero llega a ser agotador. Una se mete en faena a las 9 de la mañana y acaba a las 6 de la tarde de recoger la cocina pero hay que hacerlo. El domingo ya es otro cantar. Lo dedico a realizar platos delicados o postres con los que deleitar a comensales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *