Tocaba preparar algo salado ya y tras leer hace unos días que La Cocina de Babel organizaba un concurso de Cocina Callejera y me he decidido a preparar algo que siguiera la línea de lo que pedía. No soy muy dada a los concursos, de hecho, creo que será uno de los pocos a los que Cook & se presente porque además del blog nos debemos a la revista y ésta lleva demasiado tiempo prepararla. Ahora mismo estamos enfrascadas en ella. Será que nos queda muy poco para publicarla y que ya estoy nerviosa pero los días se me hacen demasiado cortos. Os prometo que la semana que viene estará ya publicada, con muchas recetas, algún que otro lugar con encanto y más estival que nunca. Sé que no es una revista que os podáis llevar a la playa a no ser que sea con una tablet pero tengo en mente una manera de solucionarlo. A ver si saco tiempo y hacemos la versión óptima para la playa o la piscina. Sigue leyendo
Recetas
Coca de albaricoque
Hay veces que nos perdemos en buscar platos laboriosos dejando de lado lo tradicional. ¿La razón? Parece ser que es más glamuroso presentar una deconstrucción de un plato que un pedacito de coca casera de las de toda la vida. Juana de «La cocina de Babel» me recordó el otro día una receta de esas que marcan tu vida: una coca de albaricoque. Es la una pieza fundamental en la repostería tradicional de la isla en verano y no quería dejar pasar la oportunidad de ponerla en práctica. Qué decir de los platos de Juana. A cual mejor y con esta receta seguro que una triunfaba seguro. Sigue leyendo
Tarta Tatin o la reina de las tartas
No me puedo imaginar como una tarta san jugosa había quedado guardada en el baúl de los recuerdos. Menudo sacrilegio. Menos mal que una le da por revisar su archivo fotográfico y ahí estaba la pobre, esperando a que la sacara del olvido.
Debe ser que ando en mil cosas. ¡Y quién no! Estamos ultimando el próximo número de la revista, realizando las entrevistas y con dos ideas más entre manos de las cuales una empieza a tener forma y otra está pidiéndome a gritos un poco de espacio y dedicación. A mí que siempre me dicen que no saben cómo me administro el tiempo, hay veces que ni yo me lo creo. Mi cabeza no descansa ni durmiendo. Y digo la verdad. No sé cuántas veces he enumerado la lista de la compra en plena fase REM. Llevo años con una libreta en la mesita de noche para esos momentos de lucidez en plena madrugada, a veces sustituida por el teléfono móvil. No creo que mis ideas solucionen el mundo pero al menos me permiten volver a echar una cabezada algo más a gusto. Sigue leyendo
Tarta de queso y baileys
Llega el verano y comienzo a odiar el horno y comienzo a sustituir los bizcochos por cremas frías, helados o parfaits. Además de ser muy fáciles y llevar poco trabajo, suelen quedar muy resultonas. Con muy poco, se puede conseguir una gran proeza y colgarte un par de medallas. Algo así me pasó el sábado. Se celebraba un cumpleaños en casa y no podía faltar la tarta. No somos amantes del licor, por lo que tenía un botella de baileys que rondaba por casa y antes de que se echara a perder, mejor darle una segunda oportunidad. ¿Se os ocurre algo mejor que convertirlo en tarta? Cuando vi la receta de Kanela y Limón lo tuve muy claro. Debía probarla aunque modifiqué las cantidades, reduciendo hojas de gelatina por más queso crema para que fuera más untuoso, aunque sin perder la esponjosidad que le aporta la nata montada.
Pollo a la campesina
Hay veces que la planificación se va al traste con un inesperado contratiempo. Lo que me pasó el sábado en la cocina es una muestra de ello. Ahí hace falta poner en marcha la imaginación y coordinación para no caer en un abismo. Parece una película de suspense pero cuántas veces nos habrá pasado. ¿Habéis sacado algo del congelador pensando que era una cosa y cuando lo habéis abierto comprobáis que no se parece en nada?
El sábado había organizado mi agenda culinaria. Es el día que me dedico de lleno a la cocina para preparar los «tuppers» de la semana. Me gusta pero llega a ser agotador. Una se mete en faena a las 9 de la mañana y acaba a las 6 de la tarde de recoger la cocina pero hay que hacerlo. El domingo ya es otro cantar. Lo dedico a realizar platos delicados o postres con los que deleitar a comensales. Sigue leyendo