Pastel Tres Leches

Hoy quería hacer un guiño a nuestros lectores hispanoamericanos con una receta que no deja indiferente a nadie. Siempre hemos intentado hacer recetas de diferentes lugares de la geografía pero hasta ahora no había saltado el charco y hacer algún plato de allí. No sé porqué, la verdad. Los que me conocen saben que en cuestiones gastronómicas no existen para mí las barreras. Aún recuerdo la primera vez que comí unas fajitas mejicanas y la de vueltas que ha dado mi receta entre mis amigos, las arepas venezolanas, las papas rellenas cubanas, las empanadillas criollas y podría seguir, pero nunca les he dedicado un espacio así que me he propuesto cambiar. No puede ser que en mi día a día tenga presente su comida y que no haya dedicado ninguna entrada a sus maravillosos platos.Podría haber elegido mil recetas para empezar pero tengo especial cariño a este pastel. Lleva los productos que más me gustan y rebosa jugosidad por todos lados. No he encontrado aún a nadie que no adore este dulce así que nada mejor que iniciar algunas recetas de sudamérica con este pastel tres leches.

Un bizcocho esponjoso, bañado en una mezcla de leche condensada, leche evaporada y nata líquida, cubierto por merengue, nata o cajeta (dulce de leche). Variaciones para todos los gustos tal y como a mí me gusta, porque las recetas deben adaptarse a los momentos y las personas. Continue reading

Tarta Cars

Me gusta demasiado hacer tartas y cuando son para niños más aún. Ahí la imaginación es la que prima y las personas a las que nos gustan los detalles es un momento fantástico para dejarnos llevar. Desde hace un tiempo y más en la repostería, me he acostumbrado a crear bocetos. Las ideas hay que apuntarlas y darles forma en el papel para que no tengamos sorpresas de última hora y aún así pueden surgir.

Tenía claro, por petición del cumpleañero, que tenía que la temática iba a ser la misma que el año pasado: Cars. No se le puede llevar la contraria a un peque de 3 años y más cuando su pasión son las cuatro ruedas. Y también tenía el ingrediente estrella: el chocolate. Así que manos a la obra. Continue reading

Pan de tomates secos

En mi último viaje a Londres y paseando por Borough Market quedé fascinado por un pan con tomates secos y cebollas moradas. Fue un flechazo en toda regla y me vi casi obligada a comprarlo. Rememorando fotos este fin de semana me topé con ésa imagen y no podía quedarme de brazos cruzados. Me puse a preparar mi propio pan con un sabor quee recordara a la Provenza, a las campiñas italiana y francesas. Lo conseguí, para qué os voy a engañar. A veces las cosas no salen bien pero con buenos productos el batacazo será menor.
Soy de hacer mis propias conservas y aunque aún no me he lanzado con el atún, sí que lo he hecho con el queso y los tomates secos. En septiembre rellené varios tarros de tomates en aceite de romero, ajo y tomillo. No hay gran secreto en la receta salvo que utilices un buen aceite de oliva virgen. A medida que vas usando tus tomates, el aceite lo puedes utilizar para aromatizar ensaladas, pasta, carnes o pescados y, por supuesto, pan. Continue reading

Rape en salsa de marisco

No sé si será la edad pero cada vez aprecio más el pescado que la carne. Es cierto que no le hago ascos a un buena carne de ternera o buey  a la brasa y en su punto justo pero la simpleza de un rodaballo a la plancha o una buena dorada a la espalda son mi perdición. Y si del cerdo se aprovecha todo, del pescado también. ¿Quién es el que tira las cabezas del pescado blanco sin hacer un caldo sin ellas? ¿Y las pieles y cabezas de las gambas para hacer un buen fondo de marisco? Continue reading

Flan de queso relleno de mermelada de naranja y canela

Hoy me he vestido de color. Debe ser el carnaval que baña buena parte de la geografía española de color y música que me apetecía ponerle un tono alegre y si hay un color que me fascina en la comida es el naranja. También hay que decir que me habían regalado una mermelada casera con un toque de canela y caramelo que la hacían especial. Primero la unté en unas tostadas y al primer bocado lo tuve claro. No era una mermelada cualquiera. Debía convertirse en un producto destacado en un postre así que me puse manos a la obra.

La gente que me conoce ya sabe qué regalarme. Con algo casero ya soy feliz y con cualquier libro de cocina o «cachibache» para la cocina me tienen más que conquistada. Así que cuando me deleitan con mermeladas, aceitunas aliñadas o similares soy como una niña chica. ¡Qué le voy  a hacer! No soy de gustos caros. Algo bueno tenía que tener. Continue reading