Si el tiempo no acompaña lo mejor es entrar en calor gracias a tres remedios:
1. Una buena manta
2. Una estufa o chimenea
3. Un buen plato caliente
Estaréis de acuerdo con nosotros en que cualquiera de las tres opciones puede ser válida y, si es posible, las tres a la vez. Tras los días en los que amanecimos con varios centímetros de nieve no había más remedio que poner en práctica alguna de las propuestas y optamos por la tercera. No tuvimos que pensar demasiado. Gracias a una calabaza y unos chiles de cultivo biológico que nos habían hecho llegar, montamos este plato con un perfecto toque al más puro estilo de Jamie Oliver.
Tomad nota:
Ingredientes:
1 calabaza grande
250 ml de caldo de pollo, nata o leche
1/2 chile fresco
nata fresca
sal
pimienta
ajo
perejil
Preparación
Precalentar el horno a 200º. Cortar la calabaza a lo largo y colocarla tal cual sobre una bandeja de horno. No eliminéis la piel ni las pipas. Una vez asada será muy fácil hacerlo con una cuchara.
A partir de aquí podéis ir a hacer lo que más os apetezca. Abriros una buena botella de vino tinto y disfrutad de un buen libro durante 30 minutos. Tiempo que tardará la calabaza en asarse y caramelizarse en su superfície.
Una vez llegados a este punto, sacarla del horno. Retirarle las pipas y la carne con una cuchara e introducirla en un recipiente para triturarlo. Ya que la calabaza es una verdura que no posee hebras, no es necesario colar la crema. Con una simple batidora os será suficiente. Introducirle algo de líquido. En mi caso, utilicé caldo de pollo casero pero podéis sustituirlo por nata o leche para evitar las calorías innecesarias. Salpimentar al gusto. Preparar un majado de perejil con un diente de ajo. Pica finamente medio chile.
Sirve la crema en un cuenco, añade una cucharadita del majado y un poquito de chile en el centro. Incorpora también una cucharada sopera de nata fresca.Disfrútala con un buen trozo de pan de centeno y os sabrá a gloria.
Disfrutad de la receta.
En breve más…

