Focaccia, mi pan favorito. No estaba muy familiarizada con ella hasta hace cosa de 2 años, cuando empecé a trabajar en un restaurante italiano en Londres en el que la hacían casera a diario, y desde entonces tengo una especie de obsesión con ella. Decidí hacerla en casa por primera vez hace relativamente poco, pero quedé tan contenta con los resultados que he repetido en varias ocasiones.
Podéis usarla como pan para acompañar la comida, como entrante acompañada de alguna salsa o dip… ¡o como tentempié en cualquier momento del día! En este caso yo le he puesto romero, ajo y aceite de oliva por encima, aunque se le puede poner cualquier otra hierba, o incluso añadir ingredientes por encima de la masa antes del horneado, como pueden ser tomate, aceitunas…
El proceso es bastante largo, ya que la masa requiere mucho tiempo de reposo, aunque en mi humilde opinión vale la pena. ¡Probadla y ya me contáis!
Ingredientes
250 g harina de fuerza
5 g sal
7 g (1 saquito) de levadura de acción rápida en polvo o 9 g levadura fresca
200 ml agua fría
Romero fresco picado
Ajo picado
Aceite de oliva virgen extra
Preparación
Meclar la harina, la sal, la levadura, una cucharada de aceite de oliva y 150 ml del agua en un bol hasta que el agua queda totalmente incorporada. Ir añadiendo el resto del agua poco a poco, incorporándola a medida que se añade, y amasar en el bol durante unos 5 minutos, añadiendo un poco de harina si la masa quedara muy húmeda o pegajosa.
Una vez se puede formar una bola con la masa y es completamente homogénea traspasar a una superficie lisa previamente untada en aceite y seguir amasando, usando los nudillos y las palmas, durante otros 5 minutos.
Untar en aceite un bol lo suficientemente grande para que la masa aumente de tamaño y dejar la masa dentro, a temperatura ambiente y cubierta con papel film o un trapo húmedo, hasta que haya aumentado entre 3 y 4 veces su tamaño (aproximadamente 1 hora y media).
A continuación poner la masa en la bandeja o molde en la que se va a hornear, previamente engrasada con aceite, y estirarla hasta cubrir por completo el fondo del molde. Dejar destapada y a temperatura ambiente durante otra hora, hasta que doble su tamaño, y en ese momento añadir aceite de oliva y sal gorda por encima y meter en el horno, previamente precalentado, a 220ºC entre 20 y 25 minutos (si al sacarla del horno y darle la vuelta la parte de abajo de la focaccia está también dorada es que está lista.
Mezclar el romero y el ajo con aceite de oliva y untar la mezcla sobre la focaccia al sacarla del horno. Puede servirse tanto caliente como a temperatura ambiente.
