En casa no somos de comprar muchos pan de barra, nos gusta más el pan de miga o pueblo pero en verano aprovechamos y las compramos para preparar bocadillos para la playa. Por esa razón, las torrijas las hacemos en verano y no en invierno. A pesar de ello nos encantan comerlas con helado. ¿Qué tendrá el verano que toda comida acaba en helado? A mediodía un polo de hielo, por la noche un helado casero y si cae otro a media tarde se agradece. Y ya se convierte en sublime si lo acompañas con algún dulce: brownie, coulant, un bizcocho cualquiera o una torrija. Sigue leyendo
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