No sé si es por el calor pero he perdido algo el apetito por lo que intento hacer raciones pequeñas que me llaman más la atención. Por esta razón, pensé realizar una tarta de las míticas galletas pero de queso. La opción estaba elegida pero cuando la estaba realizando pensé que nada mejor que hacerlo en bodados individuales. No me equivoqué. La presencia de estas mini tartas es espectacular y el sabor queda intacto independientemente del tamaño que lo hagas. Opté por unos moldes de magdalenas o de cupcakes para que al desmoldarlas quedaran perfectas. Pero no os creáis que siempre salen las cosas así de bien. No. De hecho estamos acostumbrados a mostrar sólo los platos geniales pero aún recuerdo el primer gazpacho de esta temporada, no lo recuerdo por su sabor, más bien porque se derramó por toda la encimera, salpicando hasta el más recóndito rincón. Esta junto otras historias similares llenarán más de una entrada. Sigue leyendo
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