Hacer pan en casa es un gustazo. Lleva su trabajo y largas horas de espera pero merece la pena. No penséis que sale un pan perfecto a la primera. Son pocos los que pueden afirmar haberlo conseguido y yo no soy una de ellas. He cometido muchos errores y algunos han tenido un final inesperado, acabando en la basura antes que en el estómago. La masa hay que entenderla pero eso se consigue haciendo muchos panes, conociendo la temperatura de tu cocina, el comportamiento de la harina que compres y tu horno. Sólo así conseguirás llegar al pan perfecto. Yo aún no he conseguido la receta ideal, pero me voy acercando.
El pan necesita la ayuda de un fermento que aporte el oxígeno necesario para crear una miga esponjosa. Por esta razón podemos usar levadura de panadero (fresca o seca), prefermento o fermento natural, también conocido como masa madre.
Debo reconocer que el que más sabor aporta ya que le da una acidez particular es la masa madre pero el prefermento consigue un pan que se sitúa entre el pan de levadura y el de masa madre. Es un pan con una ligera acidez, una miga esponjosa y una corteza crujiente. Su duración es de 2-3 días aunque en casa no suele durar tanto. Sigue leyendo

