No soy una persona a la que le guste la comida preparada. Más bien, rehuyo de ella. En mi congelador no encontrarás croquetas congeladas, empanadillas de bonito o rollitos primavera en cajitas con su logotipo. Tengo croquetas, claro pero hechas por mí. Ahora mismo hay unas 2o de gambas y otras tantas de espinacas a la catalana. No me da pereza y las hago de la manera que me gustan. Otra de las cosas que odio son las «pastillas» de caldo. No puedo con ellas y eso que les he dado más de una oportunidad pero no hay manera. En su defecto utilizo otros remedios caseros. Aunque dará para una entrada enterita. Sigue leyendo
pesto