Debo reconocer que no se necesitan grandes ocasiones para disfrutar de algunos cócteles. No soy de los combinados ni del alcohol en general por lo que prefiero hacer algún cóctel en casa y controlo la cantidad de alcohol que le pongo, el azúcar justo y con productos de calidad. Por esta razón, raras veces pediré un mojito fuera de casa. Me gustan «flojitos» y en los bares, pubs o zonas chill out no siempre lo entienden. Ayer podría haber sido un gran día y se convirtió en un día más por lo que decidimos convertirlo en una noche diferente. Un buena cena y, para terminar, un cóctel refrescante. Nada mejor que unos ingredientes que calman el calor sofocante de estos días: hierbabuena y lima.
Os dejamos dos recetas, versión con alcohol y sin. Porque siempre puedes convertir un refresco en algo más suculento sin necesidad de llevar alcohol y más si hay que conducir. Sigue leyendo
