Mousse de chocolate blanco con gelatina de mango

… ¡y más postres! Es curioso cómo aún cocinando día tras día en mi trabajo, me guste o no, al llegar mis días libres lo único que me apetece hacer es… sí, seguir cocinando. Y es que no me canso, es como una adicción que me tiene cada vez más atrapada. El único problema es que me paso el día empezando dietas (digo empezando porque la brevedad de las mismas es asombrosa), así que ahora trato de aprender a cocinar única y exclusivamente para los demás (a excepción de las catas de lo que preparo, claro). Por suerte mis compañeros de piso siempre están dispuestos a hacer un esfuerzo y comerse lo que preparo… qué majos ellos.

Sigue leyendo