Focaccia, mi pan favorito. No estaba muy familiarizada con ella hasta hace cosa de 2 años, cuando empecé a trabajar en un restaurante italiano en Londres en el que la hacían casera a diario, y desde entonces tengo una especie de obsesión con ella. Decidí hacerla en casa por primera vez hace relativamente poco, pero quedé tan contenta con los resultados que he repetido en varias ocasiones.
Podéis usarla como pan para acompañar la comida, como entrante acompañada de alguna salsa o dip… ¡o como tentempié en cualquier momento del día! En este caso yo le he puesto romero, ajo y aceite de oliva por encima, aunque se le puede poner cualquier otra hierba, o incluso añadir ingredientes por encima de la masa antes del horneado, como pueden ser tomate, aceitunas…
El proceso es bastante largo, ya que la masa requiere mucho tiempo de reposo, aunque en mi humilde opinión vale la pena. ¡Probadla y ya me contáis!
