Red Velvet Cake o tarta de terciopelo rojo

Vuelvo con una receta y de las dulces. No pretendo hacer engordar a nadie, pero es que hay temporadas que los cumpleaños se amontonan y este mes ha sido de esos. En casa hemos celebrado los años varios miembros de la familia y ¿qué hay mejor que soplar velas? Pues acompañarlo con una tarta.

No me lo pensé mucho, la verdad. Hacía tiempo que la quería hacer y en lugar de una, hice dos. Es sencilla de hacer aunque los ingredientes pueden asustar al principio pero queda jugosa, esponjosa y deliciosa. Eso sí, con buenos ingredientes. Hay veces que pretendemos ahorrar pero no quedan igual. Todo repostero amateur debe tener claro dos cosas: hay mantequillas y mantequiiiiiilllas o chocolate y chocolaaaaaateeeee. No es lo mismo. Una mantequiiiiiiillla es la que te la comerías tal cual en un trozo de pan. Sabe a leche, es untuosa y tiene un ligero tono amarillento. El chocolaaaaaaaaateeeee es el que tiene aroma desde que lo sacas de su envoltorio, mucho más porcentaje de chocolate que de cualquier otro ingrediente, posee un tono brillante de por sí y al calentarlo queda en forma de crema ligera, sin apelmazar. Si no cumplen esos requisitos, podemos nombrar a esos productos «mantequilla» y «chocolate» (a secas), sucedáneos o presuntos. Sigue leyendo

Dulces torrijas

En casa no somos de comprar muchos pan de barra, nos gusta más el pan de miga o pueblo pero en verano aprovechamos y las compramos para preparar bocadillos para la playa. Por esa razón, las torrijas las hacemos en verano y no en invierno. A pesar de ello nos encantan comerlas con helado. ¿Qué tendrá el verano que toda comida acaba en helado? A mediodía un polo de hielo, por la noche un helado casero y si cae otro a media tarde se agradece. Y ya se convierte en sublime si lo acompañas con algún dulce: brownie, coulant, un bizcocho cualquiera o una torrija. Sigue leyendo

Mini Oreo Cheese Cake

No sé si es por el calor pero he perdido algo el apetito por lo que intento hacer raciones pequeñas que me llaman más la atención. Por esta razón, pensé realizar una tarta de las míticas galletas pero de queso. La opción estaba elegida pero cuando la estaba realizando pensé que nada mejor que hacerlo en bodados individuales. No me equivoqué. La presencia de estas mini tartas es espectacular y el sabor queda intacto independientemente del tamaño que lo hagas. Opté por unos moldes de magdalenas o de cupcakes para que al desmoldarlas quedaran perfectas. Pero no os creáis que siempre salen las cosas así de bien. No. De hecho estamos acostumbrados a mostrar sólo los platos geniales pero aún recuerdo el primer gazpacho de esta temporada, no lo recuerdo por su sabor, más bien porque se derramó por toda la encimera, salpicando hasta el más recóndito rincón. Esta junto otras historias similares llenarán más de una entrada. Sigue leyendo

Tarta de queso sin pecado

Debo reconocer que el verano no es mi estación del año preferida. Será que no tengo un cuerpo diez y que el bikini no es la prenda más cómoda que tengo en el armario o bien es el calor agotador y sofocante, la humedad que se apodera del clima y lo covierte en un auténtico bochorno o el aumento de la población en núcleos turísticos que implica que ciudades tranquilas se conviertan en lugares intransitables. Visto así, ¿os he quitado las ganas de disfrutar del sol, la playa y la piscina?
Para los que aún tengáis ganas os queda pasar por la tan temida ITV. La puesta a punto para esta época estival. No creáis que no es todo un ritual. Hay que pillar los primeros rayos de sol porque ir a la playa en un tono «vaca lechera» cuando la gente ya posee el «dorado churruscado» implica que todos los allí presentes se giren ante los destellos que emite tu propio cuerpo con la luz solar. Al más puro estilo de la saga Crepúsculo. Además, debemos prescindir de ciertas comidas para poder lucir un cuerpo menos morcillón. No sé vosotros/as pero en toda dieta debemos prescindir del dulce. Si ya es duro quitarte el pan, la pasta, la paella de los domingos, las bebidas gaseosas, el queso con sabor… Además de todo ello, te obligan a quitar de tu menú los postres. ¡Malditas dietas!

Ahora llego yo y te digo que no es necesario. Que puedes disfrutar de un dulce sin tener que confesarte ante el endocrino. Puedes ir con la cabeza alta, sin tener miedo de la báscula, ésa a quien consideras tu enemiga aunque no le hayas hecho nada. Con este postre puedes permitirte disfrutar de una comida en casa y nadie notará su bajo contenido en grasa. Y aunque desveles tu secreto no te creerán.

¡Vamos con la receta! Sigue leyendo

Rocas de chocolate

Hoy regresamos con una receta que por su facilidad se convierte en un postre singular. La mezcla de frutos secos y chocolate suponen una victoria asegurada para acompañar el café tras una buena comida. Deleita a cualquiera y si encima se prepara en un abrir y cerrar de ojos, ¿qué más se puede pedir?

Hay días en los que uno decide levantarse y no hacer mucho más pero no quiere decir que debamos prescindir de los buenos platos o de un postre apetecible. Creo que cada vez, nuestro día a día nos obliga a levantarnos con esta sensación. ¿Cuántas veces os ha pasado a vosotros? Seguro que más de la cuenta, pero me resigno a utilizar productos precocinados para ahorrarme tiempo, prefiero pensar en hacer platos que requieran menos tiempo. Nos ponemos a pensar en platos salados, dejando en un segundo lugar a los postres ya que siempre podemos recurrir a unas socorridas natillas (de cualquier marca), yogures o fruta fresca. ¿Por qué resignarnos a el placer de degustar un dulce casero que requiera invertir poco tiempo? Sigue leyendo