Crema de boniato, jengibre, coco y lima

A veces parezco repetitiva con un mismo ingrediente pero soy de esas personas a las que les gusta dar oportunidades a las cosas y mucha gente desconoce el placer de tomar jengibre. Así que tras la infusión de la semana pasada hoy tocaba dejarle un sitio privilegiado en una sopa o crema. La idea no es mía, internet tiene la culpa. Acorta distancias.  Hace unos días que me dieron el chivatazo: en Reino Unido le dan a la cuchara y hacen maravillas con el boniato, el jengibre, la lima y la leche de coco. Así que si te dicen que está bueno ¿cómo no lo voy  a probar? Lamentablemente, no tengo con qué compararlo. Puedo decir que esta crema está fabulosa pero no sé si me he acercado lo suficiente a la receta original. Creo que tengo dos opciones o regreso a UK o tendré que traer a los comensales que ya la hayan probado a mi mesa. Sigue leyendo

Crema de patata y bacon

Si hay algo que me gusta del otoño e invierno son las cremas. Da lo mismo que sean de legumbres, de verduras, marisco o carne. Son un placer para el paladar. Gracias a la tecnología, ya contamos con trituradoras o procesadores de alimentos capaces de dejar una crema fina, de textura sedosa y sin los temidos grumos.

Reconozco que es un plato que me gusta mucho pero es muy fácil hacerlo mal. Encontrar la cantidad adecuada entre los alimentos y el caldo es fundamental, sólo así encontraremos el punto justo de espesor. Pero su versatilidad es muy grande haciendo uso de caldos de diferentes tipos o especias. Además, son saludables para el organismo, nos hidratan por su cantidad de agua, son saciantes e ideales para las dietas. Si aún no os he convencido quedaréis alucinados con esta receta. ¿A quién no le gusta la patata o el bacon? Estos ingredientes convierten este plato en uno de los preferidos de los niños. Dejemos de lado los típicos macarrones cuando viene algún amigo de tus hijos a casa. Con este plato, tendrás una cola de niños en la puerta de tu casa cada día.

Probadla y ya me contáis. Sigue leyendo

Crema de calabacín y puerro al aroma de trufa

Adoro este tiempo. El tiempo de la manga francesa, de las rebecas a media noche, de los boletus, los membrillos, las granadas y las cremas. Si este verano os hemos puesto muchas ensaladas, ahora os advierto que llega el momento de las cremas. Nos encantan y son un plato perfecto para recuperarnos de los excesos del verano. Sólo hay que ponerle imaginación y recuperar las verduras que tenemos en nuestro frigorífico. Yo soy de esas. Ya sabréis que aprovecho las sobras y también las verduras que están desamparadas por mi nevera.

Confieso que me estoy cuidando. Quizá por esa razón, mis platos son menos copiosos aunque tampoco soy una persona que se pirre por la chacina, los fritos y rebozados o los dulces. Lo que sí es cierto es que en casa siempre hay un día de permiso. Los viernes por la noche es el día del lujo. No os penséis que comemos bogavante o langosta. Nada más lejos de la realidad. Nos permitimos cenar calorías de más. Bien una pizza, hamburguesas caseras, burritos, perritos al estilo americano o alitas de pollo. ¡Las alitas! Tengo una receta guardada como oro en paño de una amiga (porque aquí no hay seguidores, hay amigos/as), Isa Moragues, que tiene pinta de estar de muerte. La tengo pendiente y prometo enseñar con todo detalle. Bueno con algo menos de detalle que Paula Vázquez que ayer la lío, y mucho, en twiter publicando una foto en la que se visualizaba su teléfono móvil y su domicilio. Yo prefiero ser menos explícita pero tampoco creo que tuviera tanta repercusión com ella. A fin de cuentas no soy rubia, ni diseñadora de bikinis ni famosa. Sigue leyendo

Crema de calabaza asada y chile

Si el tiempo no acompaña lo mejor es entrar en calor gracias a tres remedios:

1. Una buena manta

2. Una estufa o chimenea

3. Un buen plato caliente

Estaréis de acuerdo con nosotros en que cualquiera de las tres opciones puede ser válida y, si es posible, las tres a la vez. Tras los días en los que amanecimos con varios centímetros de nieve no había más remedio que poner en práctica alguna de las propuestas y optamos por la tercera. No tuvimos que pensar demasiado. Gracias a una calabaza y unos chiles de cultivo biológico que nos habían hecho llegar, montamos este plato con un perfecto toque al más puro estilo de Jamie Oliver. Sigue leyendo