Estamos acostumbrados a mezclar palabras en inglés para aportar «glamour» y en el mundo de la gastronomía más aún. Hay gente que se afana por encontrarle las diferencias entre cupcake, magdalena o muffin. No digo que no las tenga, pero en América no han conocido las magdalenas y aquí intentamos diferenciarlas de sus semejantes. No entraré aún en estos derroteros pero sí que apoyo nuestra lengua. ¿Por qué no llamar las cosas por su nombre? Eso es lo que me pasó con la palabra Smoothie o lo que viene siendo un batido de frutas; en un principio sin leche aunque cada cual añade sus ingredientes. Aprovechando estos días calurosos uno tiende a ir a terracitas a tomar algo fresco. En la mesa de al lado una madre con un bebé y una niña de unos 5 años. Nada más probar su smoothie le dice a la madre: esto es como la papilla que toma Miguelín (su hermano). Y no iba mal encaminada. Su madre ni se lo creía. Sigue leyendo
cóctel
Mojito’s time
Debo reconocer que no se necesitan grandes ocasiones para disfrutar de algunos cócteles. No soy de los combinados ni del alcohol en general por lo que prefiero hacer algún cóctel en casa y controlo la cantidad de alcohol que le pongo, el azúcar justo y con productos de calidad. Por esta razón, raras veces pediré un mojito fuera de casa. Me gustan «flojitos» y en los bares, pubs o zonas chill out no siempre lo entienden. Ayer podría haber sido un gran día y se convirtió en un día más por lo que decidimos convertirlo en una noche diferente. Un buena cena y, para terminar, un cóctel refrescante. Nada mejor que unos ingredientes que calman el calor sofocante de estos días: hierbabuena y lima.
Os dejamos dos recetas, versión con alcohol y sin. Porque siempre puedes convertir un refresco en algo más suculento sin necesidad de llevar alcohol y más si hay que conducir. Sigue leyendo