Ésta puede que sea la última ensalada veraniega. Con el tiempo que está haciendo, bien merece la pena poner la olla y comer caliente pero ya conocéis mi animadversión a las patatas fritas. Les he declarado la guerra y, aunque en casa me lo reprochen, me mantengo firme en mi decisión. Hay infinidad de guarniciones suculentas que llevan muchas menos calorías y contienen más vitaminas. Sin ir más lejos, esta ensalada de legumbres posee hidratos de carbono saludables, fibra y vitaminas a mansalva.
La verdad es que los ingredientes pueden ser los que cada uno tengáis en la nevera. Rebuscad en los cajones y en el verdulero. Seguro que encontráis algún tomate, una cebollita, algún trozo de pimiento o zanahoria, champiñones, da lo mismo. Admite cualquier vegetal que tengáis por casa que se pueda comer crudo. Sigue leyendo