Si hay existe un alimento socorrido ese es la pasta. Hay poca gente a la que no le guste y con cualquier ingrediente se puede crear un plato capaz de sorprender a cualquier comensal. Desde ensaladas primaverales, pasando por caldos consistentes o salsas son buenas maneras de servirlas.
En esta ocasión nos hemos decidido por un sabor a mar aportado por unas buenas almejas frescas que han completado el plato creando una armonía de colores y sabores.
¡Tomad nota!
Ingredientes para 2 personas
250 gr de spaghetti (en nuestro caso negros)
un vaso de vino blanco
una cebolla
dos dientes de ajo
perejil fresco
300 gr de almejas frescas
300 gr de gambón pelado
200 ml de agua de la coción de las almejas
sal y pimienta
1 cucharada de nata espera
3 tomates maduros
4 cucharadas de aceite de oliva
Preparación
En una olla ponemos a calentar abundante agua con un puñado de sal y cuando rompa a hervir introduciremos nuestros spaghettis.
Lavamos bien las almejas y las colocamos en una olla con agua y sal que pondremos al fuego hasta que se abran. Reservamos.
En una cacerola amplia colocamos las cuatro cucharadas de aceite y cuando esté caliente sofreiremos un diente de ajo finamente picado junto con la cebolla cortada. Salpimentamos. Cuando esté ligeramente dorado añadiremos los gambones pelados. Rehogamos e introducimos el vaso de vino blanco. Inroducimos los tomates pelados y cortados en trozos pequeños. Esperamos a que pierdan el agua. Añadimos el agua de la coción de las almejas que previamente habremos colado para eliminar los posibles restos de arena. Incorporamos la cucharada de nata espesa.
Realizamos una picada con el perejil y el ajo que nos quedaba. La ponemos en la salsa junto con una cucharada de nata espesa y mezclamos. Añadimos las almejas.
Escurrimos los spaghettis y los incorporamos a la salsa. Servimos bien caliente.
Una gozada de plato. Disfrútalo con una copa de chardonay frequito.

