Smoothie de papaya y melón

Estamos acostumbrados a mezclar palabras en inglés para aportar «glamour» y en el mundo de la gastronomía más aún. Hay gente que se afana por encontrarle las diferencias entre cupcake, magdalena o muffin. No digo que no las tenga, pero en América no han conocido las magdalenas y aquí intentamos diferenciarlas de sus semejantes. No entraré aún en estos derroteros pero sí que apoyo nuestra lengua. ¿Por qué no llamar las cosas por su nombre? Eso es lo que me pasó con la palabra Smoothie o lo que viene siendo un batido de frutas; en un principio sin leche aunque cada cual añade sus ingredientes. Aprovechando estos días calurosos uno tiende a ir a terracitas a tomar algo fresco. En la mesa de al lado una madre con un bebé y una niña de unos 5 años. Nada más probar su smoothie le dice a la madre: esto es como la papilla que toma Miguelín (su hermano). Y no iba mal encaminada. Su madre ni se lo creía.

Mi abuela era una experta en batidos fusión y smoothies. Aún recuerda cómo preparaba los conocidos ponches de huevo cargados de proteínas naturales para que las niñas no tuvieran anemia. Y esas papillas claritas de fruta, sin añadir azúcares innecesarios y con la fruta de temporada. No hay que irnos tan lejos para rememorar recetas que con un ligero cambio de nombre adquieran un valor añadido.

Yo hoy traigo un smoothie o batido de frutas o una papilla clarita, como quieran llamarlo. Es una mezcla de vitaminas que aportan frescura a nuestra dieta y sin más dulzor que el que aporta la propia fructosa (el azúcar de la fruta).

Utilizadlo como desayuno o merienda pero, el mejor momento para saborearlo es como cóctel. Sacad a relucir vuestra cristalería. Utilizad esas copas que tenéis en las vitrinas y rellenadlas con smoothies como estos, perdón, batidos. Sin alcohol pero con todo el sabor y sino, echad un chorrito de ron de caña o licor de naranja. Improvisad y haced que la receta tenga vuestra firma, vuestra nota de color o sabor.

Aquí va la receta.

Ingredientes para 4 copas
Un melón amarillo y dulce
1 papaya
Hielo picado

Preparación
Pelar y eliminar las pepitas del melón y la papaya. Introducid la fruta en un recipiente y triturarlo hasta obtener una crema ligera. Colad el resultado para que adquiera una textura más ligera y sin grumos.
Servid en copas con hielo picado.

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