La razón de que reniegue de la comida preparada

Vosotros, lectores, sabréis que renegamos aquí de la comida preparada o los conocidos «precocinados». Supongo que no todos los platos serán malos pero sigo pensando en que sale más rentable cocinar y tampoco necesitas perder demasiado tiempo.

Ya sabéis que mi mayor afición a la hora de hacer la compra es analizar los carritos de los demás. De ahí que, a veces, hable sola. La familia que tenía delante pasó de largo la verdura fresca para comprar un paquete de cebolla troceada congelada, otro de ajo troceado, otro de judías troceadas y un paquete de arroz congelado precocido. Acto seguido fui corriendo a calcular cuánto dinero se había gastado de más y quedé anonadada. Llevaba más de 2 euros de más en relación a la cantidad y el precio de la verdura y arroz de la tienda. ¿Y el tiempo que se ha ahorrado? La verdad, si yo utilizase comida precocinada sería para no ensuciar la cocina en absoluto. Si usas la cebolla troceada tan sólo te ahorras lavar un cuchillo y el tiempo de pelarla y trocearla. ¿Cuánto puede suponer? ¿Dos minutos? Ya no hablemos del arroz precocido. Significa que debes usar algún recipiente y llevarlo al fuego para poder terminar su preparación. No te libras de lavar cacharros aunque te puedes ahorrar 5 minutos de hervirlo pero poco más. Todo esto por el módico ahorro de … no disculpad… de ahorro nada de nada. Te has gastado  2 euros  más,  aunque te has ahorrado 10 minutos y lavar un cuchillo. Cada minuto de ahorro te ha costado 20 céntimos. ¡Enhorabuena! (Sí, estoy siendo sarcástica).

Llegados a este punto, cabría revisar la calidad. Ahí ya no entraré porque como os he comentado no soy consumidora de estos productos y no pretendo serlo. Pero hay personas que sí que lo han hecho. Samuel Mueller debió pensar como yo y decidió analizar hasta qué punto las imágenes se asemejan a la realidad. ¡Juzgad vosotros mismos!

 

Ensalada de legumbres

Ésta puede que sea la última ensalada veraniega. Con el tiempo que está haciendo, bien merece la pena poner la olla y comer caliente pero ya conocéis mi animadversión a las patatas fritas. Les he declarado la guerra y, aunque en casa me lo reprochen, me mantengo firme en mi decisión. Hay infinidad de guarniciones suculentas que llevan muchas menos calorías y contienen más vitaminas. Sin ir más lejos, esta ensalada de legumbres posee hidratos de carbono saludables, fibra y vitaminas a mansalva.

La verdad es que los ingredientes pueden ser los que cada uno tengáis en la nevera. Rebuscad en los cajones y en el verdulero. Seguro que encontráis algún tomate, una cebollita, algún trozo de pimiento o zanahoria, champiñones, da lo mismo. Admite cualquier vegetal que tengáis por casa que se pueda comer crudo. Sigue leyendo

Un pequeño plato para el hombre. Un gran vídeo para la humanidad.

Ayer recibimos un email desde Francia aconsejándonos este cortometraje y, la verdad, hemos quedado fascinados así que no hemos tardado en subirlo. Se lleva nuestro premio Whoopie de la semana por su dosis de humor, por su perfecto diseño y su contenido relacionado con la gastronomía. Quizá la NASA debería tomar buena cuenta de ello y dejar de enviar comida envasada. ¡Con lo fácil que parece cortar una zanahoria en el espacio!

Corentin Charron nos muestra su visión del espacio y la cocina. Si queréis saber más sobre su trabajo pasaron por aquí.

¡Disfrutad del corto!

Un Petit plat pour l’Homme from Onectin on Vimeo.

Galletas decoradas para una boda

El pasado fin de semana se casó una buena amiga mía. Hace dos años, para mi propia boda decidí entregar como regalo a los invitados galletas decoradas. La verdad, fueron muy entretenidas teniendo en cuenta que quien se casaba era yo y faltaban escasos 4 días para el enlace. Creo que casi muero en el intento si no llega a ser por mi santa madre y mi amiga Esther. Seguro que ellas recuerdan el momento como algo tenso. ¡Y no es para menos! Entre mi alto grado de perfeccionismo y mis ideas de bombero creo que las conseguí poner al límite. Pero salió bien gracias a ellas.

Dos años más tarde, mi amiga me pide que la ayude porque quería entregar galletas decoradas en su boda. Para mí ha sido un honor poder echar una mano. Me ha servido para entender la situación desde un punto de vista diferente. He comprendido los nervios de la novia para que todo saliera bien y del resto de familiares que ayudaron pero me situé en la posición de mi madre y de mi mejor amiga para mi boda. La templanza era la clave y cabe decir que la novia estaba más tranquila que yo. A pesar de que hicimos varias pruebas antes, prometí guardar las imágenes hasta el día del enlace, así que ya tengo el visto bueno para publicarlas. Sigue leyendo