Ya estamos de vuelta. Sé que hemos tardado pero un viaje nos ha tenido ocupados estos últimos días. Seguro que sabréis disculparnos pero es por una buena causa. Traemos material para abastecer el nuevo número de la revista que saldrá en diciembre. Aquí estamos ya oliendo a roscón de reyes y a turrón para preparar el material gráfico. Estoy por cantar villancicos en breve y sacar la pandereta.
A lo que vamos. Aún no estamos en navidades pero sí que hemos cambiado de estación y se nota. Ya no me apetecen las ensaladas frescas y me decanto por las cremas y guisos. He pasado a adorar a la cuchara y se pueden hacer cosas sencillas pero con gusto. De muy pocos ingredientes conseguimos, a veces, sorprendernos. Este plato, sin ir más lejos, pretendía ser una crema de patatas y bacon pero acabó siendo un gruiso de gambones al ver la pinta que tenía y el olor que desprendía. Lo dicho, en la cocina me sorprendo a mí misma constantemente. En ocasiones parece que vas a preparar el plato más especial de tu vida y sale una «plasta» que no hay quien se la coma y, otras veces, dejas volar tu imaginación, cambias tus planes y surje un plato de cuchara como este guiso de gambones. Claro que los ingredientes hacen mucho. Ya os digo que no son gambitas congeladas, son GAMBONES, en mayúsculas. Y veréis que usamos de ellos todo. No tiramos nada. No es un producto como para ir tirando cosas a la basura. Usamos su piel y sus cabezas para conseguir un buen fumet que nos hará de base. El resto: unas patatas, puerro,… lo que os apetezca. Yo os pongo mis ingredientes y luego innovad. Sigue leyendo



