Volver a la rutina siempre resulta más fácil con algún dulce y no siempre se necesita inventir mucho tiempo en preparar un postre espectacular. Eso sí, hay que seguir el truco que hace que la receta de milhojas de nata se convierta en la estrella de una merienda.
Si tenéis tiempo y os queréis enfrascar en la cocina podéis preparar la masa de hojaldre casera pero ya sabéis que lo que pretendo es que administres lo mejor posible tu tiempo y tus energías perdiéndole el miedo a los fogones y al horno por eso utilizaremos esta vez una masa de hojaldre de buena calidad comprada en cualquier supermercado.
Si te estás preguntando cómo hacer milhojas de nata como los de las pastelerías, yo te cuento el secreto.
1 lámina rectangular de hojaldre
75 gr azúcar en polvo
350 ml de nata para montar 35% materia grasa
75 gr de azúcar blanca
Preparación
Precalentamos el horno a 170º.
En una bandeja de horno estiramos la masa sobre un papel apto para hornear para que no se pegue y la cortamos por la mitad. A su vez, cada tira en 3 trozos. De esta manera nos saldrán 3 milhojas aunque también puedes dejarla en una pieza entera cortando la masa por la mitad horizontalmente.
Con un tenedor, pinchamos la masa ligeramente por ambos lados del hojaldre.
Con un colador, espolvoreamos el azúcar en polvo sobre la masa y le damos la vuelta para realizar la misma operación por el otro lado.
Llega el momento de llevarlo al horno hasta que el azúcar se funda y dore nuestro hojaldre.
Sacamos del horno y dejamos enfriar.
Aprovechamos para montar la nata junto con el azúcar.
Cuando nuestro hojaldre esté frío, ponemos la nata en una manga pastelera con la boquilla que más os guste y rellenamos las tres mitades. Colocamos el resto sobre la nata para formar nuestro milhojas de nata.
Lo podéis rellenar de trufa, merengue o crema pastelera.
¡A disfrutarlo con un buen té o café con leche!
