Ya ha pasado Halloween y parece que fue ayer. Me llevé un susto y de los grandes. Compré un porrón de chucherías. Porrón es una cantidad muy útil para explicar que tenía un paquete industrial de caramelos y otro de gominolas. El problema es que cuando el timbre sonó por primera vez, el porrón se convirtió en una «mijina». No pensaba que en mi pueblo había tantos niños y niñas. No miento si os digo que en ese momento pasaron 40 niños de golpe. Yo, asustada, pregunté a las madres de dónde venían y me explicaron que se habían ido encontrando por las calles y habían decidido crear un grupo multitudinario. En ese momento, lo primero que pensé es si habían pedido permiso al ayuntamiento. He visto manifestaciones con menos gente que la que encontré en la puerta de mi casa. Aunque si preguntamos a las madres que vinieron, seguro que piensan que había 8 niños, mientras que fuentes oficiales (yo misma) afirmaban que había más de treinta. ¡Cualquiera no acepta un trato en esas condiciones! En cuanto los oí preguntar: ¿Truco o trato? Me limité a gritar desesperada: ¡Quiero trato y compasión!
El resto de la noche fue tranquila. Me limité a cerrar las persianas, apagué las luces y recé. Si alguno más venía, el trato que les podía ofrecer no era muy bueno: unas galletas de avena, unas tostadas de arroz inflado o un tupper de lentejas que me había sobrado de la comida. Así que pensé: ¿Y si hago galletas decoradas? Revisé mi nevera y mi despensa. A simple vista tenía los ingredientes adecuados pero el tiempo estaba en mi contra. Ya eran las seis de la tarde pero menos da una piedra. Me puse manos a la obra con la receta que ya os expliqué aquí.
En dos horitas las tenía preparadas por si los rezagados venían y no me equivoqué: vinieron. Al menos salvé la noche de Halloween y mi fachada luce impoluta, sin restos de huevo tras un mal truco.
Así que ahora puedo decir: Bye, Bye Halloween. El próximo año estaré más preparada.
Nota: Los colores que usé para decorar son:
Naranja: Peach de Sugarflair
Negro: Extra Black de Sugarflair
Verde: Green de Wilton

Pero que rapidez en hacer galletas y decorarlas, quedaron geniales y seguro que gustaron más que los caramelos.
Un beso guapa, encantada de saber de ti.
Vaya Caty, sólo es ponerse. A veces es más la pereza que los que una tarda en hacer las cosas. Gracias por pasarte por aquí. Un abrazo