Dulces de menta y chocolate

No sé si lo he dicho ya pero la menta y el chocolate es una combinación que he acabado apreciando con el tiempo. Reconozco que ha sido a fuerza de insistir pero, a día de hoy, adoro esta mezcla. Basta darme un paseo por las estanterías de los supermercados y si encuentro algo así, acaba en el carrito de la compra. Algo así pasó hace 2 semanas. En un super alemán encontré unos dulces de menta cubiertos de chocolate negro. Eran demasiado buenos para ser verdad y, pensé que podría internar hacer algo parecido. Lo que no suponía era que conseguiría dar con la receta con tan sólo 4 ingredientes. Eso sí, de buena calidad. No vale cualquier chocolate.

A estas alturas pensaréis que en casa no entramos por la puerta con la sobredosis de azúcar que llevamos en los últimas entradas. La verdad es que preparando las recetas del nuevo número, la cocina echa humo. Está a pleno rendimiento y en cuanto acabe de preparar todos los platos previstos, las cerraré y me daré a la buena vida. ¿No sueno muy convincente? ¡Creo que no me lo creo ni yo! He llegado a un punto que si tengo que pagar por un plato de comida, busco algo de mucha calidad. Me he vuelto exigente aunque no penséis que no hago desastres. He tirado panes a mansalvas y el tema macarons… es una asignatura pendiente. Pero vamos a lío. Vamos todo el día corriendo así que cuanto más fácil mejor y esta receta cumple el propósito de bueno y fácil. Además, podéis hacerla con los peques de la casa. Aprovechad esos días en los que el tiempo no acompaña y los tenéis subiéndose por las paredes para hacer estos dulces.

Aquí os dejo la receta de estos dulces de menta y chocolate.

Ingredientes

200 gr de leche condensada

1kg de azúcar glass industrial (no vale el triturado en casa)

unas gotas de esencia de menta (la mía es de herbolario)

200 gr de chocolate del 70% de cacao para la cobertura o chocolate blanco o de los dos.

Preparación

En un recipiente colocamos la leche condensada y ponemos unas gotas de esencia de menta. Conviene que probéis la mezcla hasta conseguir el punto que queréis de menta.  Ahora vamos incorporando el azúcar glass poco a poco hasta conseguir una masa que no se peque a las manos. Yo necesité cerca de un kilo de azúcar pero todo dependerá de la marca de leche condensada que uséis ya que puede ser más espesa o menos. En mi caso usé leche condensada desnatada y necesité esta cantidad.

Espolvoreamos algo de azúcar glass sobre la mesa de trabajo y con ayuda de un rodillo estiramos la masa hasta que tenga 0,5 cm de espesor. Cortamos los dulces con ayuda de un cortador (en mi caso con ayuda de una boquilla de manga pastelera) y las dejamos secar unas 8 horas.

Calentamos al baño maría el chocolate y cubrimos nuestros dulces con ayuda de un tenedor. Los dejamos secar sobre una rejilla.

¿Fácil o no?

Actualizo para explicar lo del azúcar industrial o casero: si cogéis un paquete industrial y leéis su composición podréis ver que contiene azúcar y almidón. Este ingrediente es el que permitirá espesar la masa con mucha menos cantidad de azúcar. Por esa razón, el azúcar glas industrial o icing sugar son los perfectos para hacer masas de azúcar como estos dulces, la pasta de azúcar llamada fondant que tan de moda se ha puesto a la hora de cubrir tartas o la glasa real para decorar galletas.
Menos mal que estáis ahí para recordame las cosas.  A veces, doy por hecho muchas cosas que no se tienen porqué saber. ¡Gracias!

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