Smoothie de papaya y melón

Estamos acostumbrados a mezclar palabras en inglés para aportar «glamour» y en el mundo de la gastronomía más aún. Hay gente que se afana por encontrarle las diferencias entre cupcake, magdalena o muffin. No digo que no las tenga, pero en América no han conocido las magdalenas y aquí intentamos diferenciarlas de sus semejantes. No entraré aún en estos derroteros pero sí que apoyo nuestra lengua. ¿Por qué no llamar las cosas por su nombre? Eso es lo que me pasó con la palabra Smoothie o lo que viene siendo un batido de frutas; en un principio sin leche aunque cada cual añade sus ingredientes. Aprovechando estos días calurosos uno tiende a ir a terracitas a tomar algo fresco. En la mesa de al lado una madre con un bebé y una niña de unos 5 años. Nada más probar su smoothie le dice a la madre: esto es como la papilla que toma Miguelín (su hermano). Y no iba mal encaminada. Su madre ni se lo creía. Sigue leyendo

Sopa fría de melón con jamón

Sigo con mi verano particular en el que me da pereza hasta masticar debido al calor sofocante que hace en mi isla bonita. Todo hay que decir que hoy el tiempo nos ha dado una tregua pero para días como los que hemos tenido, nada mejor que algo refrescante y sencillo. Da pereza hacer comidas copiosas y complicadas. El horno hace subir la temperatura de mi cocina unos 4 grados de media por lo que intento ponerlo poco. En cambio, mi batidora se está convirtiendo en la gran estrella estos meses. Perfecta para elaborar gazpachos o cremas frías como esta.

El otro día, Su de webos fritos recordaba las maneras que hay de presentar un plato tan sencillo como el melón con jamón. Hoy me uno a ella para añadir una forma más de hacerlo. Una crema y unos taquitos de jamón por encima aunque conel toque fresco y particular que nos da la menta. Sigue leyendo

Mojito’s time

Debo reconocer que no se necesitan grandes ocasiones para disfrutar de algunos cócteles. No soy de los combinados ni del alcohol en general por lo que prefiero hacer algún cóctel en casa y controlo la cantidad de alcohol que le pongo, el azúcar justo y con productos de calidad. Por esta razón, raras veces pediré un mojito fuera de casa. Me gustan «flojitos» y en los bares, pubs o zonas chill out no siempre lo entienden. Ayer podría haber sido un gran día y se convirtió en un día más por lo que decidimos convertirlo en una noche diferente. Un buena cena y, para terminar, un cóctel refrescante. Nada mejor que unos ingredientes que calman el calor sofocante de estos días: hierbabuena y lima.

Os dejamos dos recetas, versión con alcohol y sin. Porque siempre puedes convertir un refresco en algo más suculento sin necesidad de llevar alcohol y más si hay que conducir. Sigue leyendo

Helado de almendra mallorquina

No sé vosotros pero por aquí andamos medio derretidos. El calor puede conmigo y ha conseguido que no me apetezca nada para comer salvo cosas frías o heladas. De ahí que mi alimentación estos días sea a base de polos, helados de leche y gazpachos o sopas frías. Me da pereza hasta masticar. Creo que mi desgana ha crecido aún más con la noticia que esperábamos pero que deseábamos que no surgiera: la subida del IVA, la disminución de la prestación por desempleo, la eliminación de la deducción de la vivienda, … Vamos que hoy es uno de esos días que mejor no levantarse de la cama. Total por lo que hay que ver. Ahí he sido veloz y mientras me volvía de nuevo a la cama he pensado: Vamos a poner una receta de las que levantan el ánimo, bien azucarada y fría, muy fría, de esas que te dejan helada (como la noticia del día). Sé que no consuela verlo. Al contrario, por lo que os recomiendo que la hagáis. Sé que da pereza, la misma que me da encender la tele. Creo que me ha bajado el recibo de la luz por esta razón. De hecho, sólo me acuerdo de ella cuando la limpio. Le he dado oportunidades pero mi kindle le ha ganado la batalla. El lector de libros digital le ha metido una goleada a mi televisión como la de España contra Italia en la final de la Copa de Europa. Sigue leyendo

Spaghetti al pesto estilo Falsarius Chef

No soy una persona a la que le guste la comida preparada. Más bien, rehuyo de ella. En mi congelador no encontrarás croquetas congeladas, empanadillas de bonito o rollitos primavera en cajitas con su logotipo. Tengo croquetas, claro pero hechas por mí. Ahora mismo hay unas 2o de gambas y otras tantas de espinacas a la catalana. No me da pereza y las hago de la manera que me gustan. Otra de las cosas que odio son las «pastillas» de caldo. No puedo con ellas y eso que les he dado más de una oportunidad pero no hay manera. En su defecto utilizo otros remedios caseros. Aunque dará para una entrada enterita. Sigue leyendo