Hoy regresamos con una receta que por su facilidad se convierte en un postre singular. La mezcla de frutos secos y chocolate suponen una victoria asegurada para acompañar el café tras una buena comida. Deleita a cualquiera y si encima se prepara en un abrir y cerrar de ojos, ¿qué más se puede pedir?
Hay días en los que uno decide levantarse y no hacer mucho más pero no quiere decir que debamos prescindir de los buenos platos o de un postre apetecible. Creo que cada vez, nuestro día a día nos obliga a levantarnos con esta sensación. ¿Cuántas veces os ha pasado a vosotros? Seguro que más de la cuenta, pero me resigno a utilizar productos precocinados para ahorrarme tiempo, prefiero pensar en hacer platos que requieran menos tiempo. Nos ponemos a pensar en platos salados, dejando en un segundo lugar a los postres ya que siempre podemos recurrir a unas socorridas natillas (de cualquier marca), yogures o fruta fresca. ¿Por qué resignarnos a el placer de degustar un dulce casero que requiera invertir poco tiempo? Sigue leyendo




