Guiso de gambones para recibir el otoño

Ya estamos de vuelta. Sé que hemos tardado pero un viaje nos ha tenido ocupados estos últimos días. Seguro que sabréis disculparnos pero es por una buena causa. Traemos material para abastecer el nuevo número de la revista que saldrá en diciembre. Aquí estamos ya oliendo a roscón de reyes y a turrón para preparar el material gráfico. Estoy por cantar villancicos en breve y sacar la pandereta.

A lo que vamos. Aún no estamos en navidades pero sí que hemos cambiado de estación y se nota. Ya no me apetecen las ensaladas frescas y me decanto por las cremas y guisos. He pasado a adorar a la cuchara y se pueden hacer cosas sencillas pero con gusto. De muy pocos ingredientes conseguimos, a veces, sorprendernos. Este plato, sin ir más lejos, pretendía ser una crema de patatas y bacon pero acabó siendo un gruiso de gambones al ver la pinta que tenía y el olor que desprendía. Lo dicho, en la cocina me sorprendo a mí misma constantemente. En ocasiones parece que vas a preparar el plato más especial de tu vida y sale una «plasta» que no hay quien se la coma y, otras veces, dejas volar tu imaginación, cambias tus planes y surje un plato de cuchara como este guiso de gambones. Claro que los ingredientes hacen mucho. Ya os digo que no son gambitas congeladas, son GAMBONES, en mayúsculas. Y veréis que usamos de ellos todo. No tiramos nada. No es un producto como para ir tirando cosas a la basura. Usamos  su piel y sus cabezas para conseguir un buen fumet que nos hará de base. El resto: unas patatas, puerro,… lo que os apetezca. Yo os pongo mis ingredientes y luego innovad. Sigue leyendo

La reina de los cake pops

Cuánto me gusta esta mujer. Si no la conocéis (cosa rara porque he hablado de ella en alguna ocasión) os diré que es la reina de los cake pops. Esas bolitas hechas con masas de bizcocho, galletas, magdalenas, … y queso crema, mantequilla de cacahuete, chocolate,… Es decir, una masa seca y una untuosa que juntas permiten crear otra masa a la que se le da forma, se cubre de chocolate y se decora. Lo que viene siendo una bomba de calorías. Pero si las hace Bakerella son una maravilla, al menos para los ojos.

Yo recuerdo que antes no éramos tan remilgados. Cuando queríamos un dulce nos íbamos a la pantera rosa, el triguetón o en bonny y los huevos de chocolate. Ahora los niños no saben qué elegir. Tienen cake pops, galletas decoradas, muffins, cupcakes,… Es la delicia de todo niño. No nos vamos a engañar: también de los adultos. Ahora ya los niños no van a las cadenas de hamburgueserías a comer patatas, pollo empanado y a tirarse de la piscina de bolas. No señores/as. Ahora se les monta una mesa dulce ambientada en sus actividades favoritas o sus muñecos con una tarta decorada y mil detallitos. ¡Ya me gustaría ser niña de nuevo!

Os dejo con la gran Bakerella. Os aviso que regresaremos la semana que viene. Un viaje nos llama, pero regresaremos con más recetas, noticias y nuestros premios whoopie a los vídeos más destacados.

Cake Pops by Bakerella from 4SP Films on Vimeo.

Red Velvet Cake o tarta de terciopelo rojo

Vuelvo con una receta y de las dulces. No pretendo hacer engordar a nadie, pero es que hay temporadas que los cumpleaños se amontonan y este mes ha sido de esos. En casa hemos celebrado los años varios miembros de la familia y ¿qué hay mejor que soplar velas? Pues acompañarlo con una tarta.

No me lo pensé mucho, la verdad. Hacía tiempo que la quería hacer y en lugar de una, hice dos. Es sencilla de hacer aunque los ingredientes pueden asustar al principio pero queda jugosa, esponjosa y deliciosa. Eso sí, con buenos ingredientes. Hay veces que pretendemos ahorrar pero no quedan igual. Todo repostero amateur debe tener claro dos cosas: hay mantequillas y mantequiiiiiilllas o chocolate y chocolaaaaaateeeee. No es lo mismo. Una mantequiiiiiiillla es la que te la comerías tal cual en un trozo de pan. Sabe a leche, es untuosa y tiene un ligero tono amarillento. El chocolaaaaaaaaateeeee es el que tiene aroma desde que lo sacas de su envoltorio, mucho más porcentaje de chocolate que de cualquier otro ingrediente, posee un tono brillante de por sí y al calentarlo queda en forma de crema ligera, sin apelmazar. Si no cumplen esos requisitos, podemos nombrar a esos productos «mantequilla» y «chocolate» (a secas), sucedáneos o presuntos. Sigue leyendo

Septiembre, dietas y mitos

                                                                                                                                                                                                                                    Source: xsofieeee.tumblr.com via Hannah on Pinterest

 

Prometí que habría una segunda entrada con más dietas y qué mejor mes que septiembre para analizarlas. ¿Cuántos de vosotros/as habéis empezado el gimnasio? Yo, estoy en ello. Llevo diciendo que iré a correr desde el día 1, han pasado 10 días y parece que no me entran aún las ganas. Pero lo haré. Ya estoy más cerca de mi propósito. Hoy he ido a un centro comercial especializado en deporte, seguro que todos sabéis cual es, y me he equipado: mancuernas, elástico, cuerda para saltar, … Sí, lo sé. ¿Para qué necesitas todo esto si sólo has dicho que irías a correr? Por la sencilla razón que me preparo para correr y dura más el calentamiento que mi carrera. A los diez minutos ya estoy de vuelta, hiperventilando, con taquicardia y roja como un tomate. Al menos cuando regrese, podré ponerme a subir pesas de 2 kilos para que aparente que he hecho algo de provecho. Ya os iré contando mis avances en este campo cuyo primer objetivo es salir a correr mañana. ¡A ver si lo cumplo!

A lo que íbamos: las dietas. El otro día una especialista me puso al corriente de la dieta del bocadillo. Si no fuese porque llevaba bata blanca y era nutricionista pensaría que era una broma. De hecho le comenté: ¿es la segunda versión de la del cucurucho? La chica se rió y me dijo: Estefanía es una dieta cierta y cómoda para los tiempos en los que estamos. Ahí ya pensé: ¿una dieta cómoda? ¿eso existe? Creo que son dos palabras que deberían estar en un diccionario de antónimos. A pesar de ello, la escuché atentamente. Te puedes zampar hasta 7 bocadillos a la semana. Eso sí, dejémoslo en pulguitas de pan, o miguitas, depende la cantidad de kilos que te sobren. No penséis que podéis meterle cualquier cosa al pan. Tenéis que eliminar el chorizo, el paté, el queso, la butifarra, el salchichón, la sobrasada,…¿y qué os queda? Pues la pechuga de pavo, el jamón de york y el jamón serrano quitándole la grasa. A siete bocadillos a la semana y los puedes rellenar de «esta amplia variedad», al cabo de un mes estarás hasta el moño y soñarás con lonchas de chorizo. Sigue leyendo

Fiesta americana

El otro día tuve un cumple muy especial. En casa, se cumplían 30 años así que decidí celebrarlo con una fiesta sorpresa. No es fácil preparar las cosas sin que se entere la persona que convive contigo y mucho menos enviarlo a comer a casa de su madre para poder tener unas pocas horas y prepararlo todo. A pesar del ajetreo todo salió bien. Seguro que mejorable, pero me conformo porque la calidad y el tiempo que tuve dieron mucho de sí. En efecto, no habría conseguido mi propósito sin la ayuda de mi madre en su faceta de cocinera y de mi padre y mi hermana como decoradores de interiores.

Como tenía poco tiempo y éramos más de 20 personas no dudé en ir a lo fácil:mini brioches de salmón y jamón, quiche, una tabla de quesos con variedad de panes, unos nachos con guacamole, unas bolitas de carne, humus con pan de pita y los conocidos hot dogs con diferentes salsas para que cada cual se lo preparase a su gusto. No podíamos pasar de largo la mesa dulce. Me decanté por poner yogur con diferentes toppings, gominolas, caramelos y, por supuesto, la tarta de chocolate con naranja y jengibre. Sigue leyendo