El bizcocho de zanahoria siempre ha sido uno de mis preferidos, y de hecho creo que fue lo primero que aprendí a cocinar, años atrás. Es un postre no demasiado dulce y nada empalagoso, y muy muy sencillo de preparar.
Esta receta me la dio mi amiga Ana hace millones de años. He hecho diferentes versiones, añadiendo, quitando o cambiando ingredientes, con distintos frostings… pero la original sigue siendo la mejor sin duda.
Lo habitual es hacer el bizcocho en un molde rectangular y bajito, pero otra opción interesante es hacer cupcakes.
Bueno, me dejo de rodeos… ¡ahí va la receta!
Ingredientes
Para el bizcocho
200 g harina (previamente tamizada)
250 g azúcar moreno
200 g aceite de girasol
200 g zanahoria rallada (ralladura grande)
150 g nueces troceadas
4 huevos
1 cucharada de levadura
1 cucharadita de canela
1/2 cucharadita de nuez moscada
Mantequilla (para engrasar el molde)
Para la cobertura
100 g queso crema
40 g mantequilla, a temperatura ambiente
Azúcar glas, al gusto
Esencia de vainilla
Precalentar el horno a 180ºC.
En primer lugar se mezclan la harina, la levadura, la canela y la nuez moscada. En un bol, se baten los huevos, se añade el azúcar, después la mezcla de la harina y, cuando no queden grumos, se añaden el resto de ingredientes.
Se mete en el horno en un molde previamente engrasado durante unos 20 o 30 minutos, hasta que al introducirle un palillo y sacarlo salga limpio.
Para hacer la cobertura sólo hay que mezclar todos los ingredientes hasta conseguir una textura cremosa. Esparcirla generosamente sobre el bizcocho frío con ayuda de una espátula.
