Tarta de queso especiada con base de galleta de jengibre y crujiente de caramelo

O lo que es lo mismo: Navidad. Sí, lo que leéis. Esto es Navidad en vena. Ni los villancicos, ni el papá noel del vecino suicidándose en el balcón. El verdadero significado de estas fiestas es este. Un postre o dulce que no tiene que porqué ser típico pero que contiene los ingredientes básicos para convertirlo en un manjar que en casa apreciarán. Todos juntos, finalizando una comida, con el abuelo cantando villancicos algo subiditos de tono y el resto de los comensales haciendo los coros. Sí, os acabo de contar mis fiestas. Va a ser la tónica del año y tengo ganas que lleguen.

Este año, supongo que como a todos, no ha sido el mejor. De hecho, de los peores que recuerdo. Tan sólo tengo ganas que llegue el día 31 de diciembre y entrar en 2013 de cualquier manera (como si es haciendo el pino). Lo que sí sé es que lo haré rodeada de los míos y de algún dulce como este. No habrá bogavante, ni caviar de beluga ni ostras. Pero sí que habrá chocolate, canela, miel, un buen caldo casero con sopa rellena o «galet de nadal» y pollo relleno. Ojalá que en todas las mesas hubiera como mínimo eso para todos. Nada de excentricidades.

Si os atrevéis, aquí os dejo un postre de notaza. Una base de tarta de queso, aroma a canela, jengibre, cardamomo y azúcar.

Ingredientes
Para la base
300 gr de galletas de jengibre
60 gr de mantequilla fundida
Para el relleno
4 huevos
500 gr de queso crema
400 gr de nata líquida
300 gr de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 cucharadita de canela
1 cucharadita de cardamomo
Cobertura
Azúcar

Preparación
Precalentamos el horno a 170º e introducimos una fuente con agua.
Recubrimos el molde de la tarta con papel film y papel de aluminio para que no entre ni una gota de agua durante el horneado.
Trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla fundida.
Forramos la base de la tarta con la mezcla y la llevamos a la nevera.
Mezclamos en un bol el queso, el azúcar, la nata y la vainilla junto con los huevos. Batimos hasta incorporar los ingredientes.
Añadimos el cardamomo y la canela.
Introducimos en nuestro molde y lo llevamos al horno durante 1 hora.
Enfriamos durante varias horas.
Para hacer la cobertura, colocamos el azúcar sobre la tarta y con un quemador vamos creando una fina capa crujiente.
Llevamos a la nevera hasta el momento de servir.

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