Hoy estreno una nueva forma de escribir mis entradas. Estoy esperando el tren y desde el móvil escribo la entrada de hoy. Las nuevas tecnologías no paran de sorprendernos. Ahora cualquier momento puede ser aprovechado. Creo que me siento más útil aunque estas horas para escribir no sean las más adecuadas. Entre bostezo y bostezo no sé si puede salir algo bueno de aquí.
A lo que iba. Estas fechas no me gustan en absoluto. Yo no soy de muertos vivientes, ni de historias terroríficas, ni de día de difuntos. La verdad que lo odio. Lo encuentro triste.
El hecho de que hace unos años se adaptase Halloween no lo hace más divertido. Soy de las que opina que porque disfracemos el día, la esencia sigue siendo la misma pero me fascina la llegada del otoño y sus recetas. Me gusta la calabaza y el boniato. La crema de membrillo e, incluso, las galletas de mantequilla decoradas para estas fechas. Sí, lo sé: hablando de comida me gusta más la fecha. ¡Qué le voy a hacer!
En Mallorca, esta época está endulzada por una receta en particular: bunyols de vent. Su traducción literal es buñuelos de viento. Es una masa de patata y harina que se fríe. Cabe de decir que se deben comer recién hechos, calientes y rociados de azúcar. Son un manjar del mes de octubre que suele alargarse hasta noviembre o a lo largo del invierno.
Os dejo con la receta.
Ingredientes
300 gr de harina
500 gr de boniato y/o patata
3 cucharadas de azúcar
1 cucharada de manteca de cerdo derretida
4 huevos
1 cubito de levadura fresca o de panadero.
Preparación
Pelamos las patatas y/o los boniatos y los cocemos. Cuando estén tiernos los trituramos hasta convertirlos en puré. Reservamos hasta que enfríen.
En un recipiente bastante profundo introducimos el puré reservado, la harina, el azúcar, la manteca derretida y la levadura. Amasamos hasta conseguir integrar todos los ingredientes.
Dejamos levar hasta doblar el volumen.
Ponemos una sartén con abundante aceite y vamos haciendo bolitas de pequeño tamaño agujereando el centro con la yema de los dedos. Para mayor comodidad, mójate la mano con la que vayas a llevar la masa a la sartén. De esa manera evitarás que se te pegue a las manos en exceso.
Disfrutad de la receta.
