Ésta puede que sea la última ensalada veraniega. Con el tiempo que está haciendo, bien merece la pena poner la olla y comer caliente pero ya conocéis mi animadversión a las patatas fritas. Les he declarado la guerra y, aunque en casa me lo reprochen, me mantengo firme en mi decisión. Hay infinidad de guarniciones suculentas que llevan muchas menos calorías y contienen más vitaminas. Sin ir más lejos, esta ensalada de legumbres posee hidratos de carbono saludables, fibra y vitaminas a mansalva.
La verdad es que los ingredientes pueden ser los que cada uno tengáis en la nevera. Rebuscad en los cajones y en el verdulero. Seguro que encontráis algún tomate, una cebollita, algún trozo de pimiento o zanahoria, champiñones, da lo mismo. Admite cualquier vegetal que tengáis por casa que se pueda comer crudo.
Tomad nota.
Ingredientes (para 4 personas)
200 gr de garbanzos cocidos
200 gr de alubias blancas cocidas
1 cebolla morada
1 pimiento verde
1 tomate de ensalada grande
1 lata de bonito
aceitunas rellenas
sal
aceite de oliva
vinagre balsámico de módena blanco
Preparación
Cortar el pimiento, el tomate y la cebolla finamente.
En una fuente o ensaladera colocad las legumbres y añadid las verduras troceadas. Incorporad la lata de bonito desmigándola y las aceitunas rellenas.
Preparad el aliño en un cuenco. Poned sal al gusto, 1 cucharada de vinagre balsámico blanco y 4 de aceite de oliva (si es virgen extra mejor).
A la hora de servir, aliña la ensalada y disfruta.
