Sé que llevaba tiempo sin aparecer pero es lo que tiene el verano. Una se cambia el delantal por el traje de baño y así recuerda una porqué dejar de hacer dulces. Y es que aquí no hay báscula que valga. El verano te pone a prueba. Las bebidas gaseosas, las cervecitas, las tapitas, los chiringuitos y los helados. De nada sirve hacer una dieta express, para nada. Las lorzas están ahí y no se van así como así.