Debo reconocer que el verano no es mi estación del año preferida. Será que no tengo un cuerpo diez y que el bikini no es la prenda más cómoda que tengo en el armario o bien es el calor agotador y sofocante, la humedad que se apodera del clima y lo covierte en un auténtico bochorno o el aumento de la población en núcleos turísticos que implica que ciudades tranquilas se conviertan en lugares intransitables. Visto así, ¿os he quitado las ganas de disfrutar del sol, la playa y la piscina?
Para los que aún tengáis ganas os queda pasar por la tan temida ITV. La puesta a punto para esta época estival. No creáis que no es todo un ritual. Hay que pillar los primeros rayos de sol porque ir a la playa en un tono «vaca lechera» cuando la gente ya posee el «dorado churruscado» implica que todos los allí presentes se giren ante los destellos que emite tu propio cuerpo con la luz solar. Al más puro estilo de la saga Crepúsculo. Además, debemos prescindir de ciertas comidas para poder lucir un cuerpo menos morcillón. No sé vosotros/as pero en toda dieta debemos prescindir del dulce. Si ya es duro quitarte el pan, la pasta, la paella de los domingos, las bebidas gaseosas, el queso con sabor… Además de todo ello, te obligan a quitar de tu menú los postres. ¡Malditas dietas!
Ahora llego yo y te digo que no es necesario. Que puedes disfrutar de un dulce sin tener que confesarte ante el endocrino. Puedes ir con la cabeza alta, sin tener miedo de la báscula, ésa a quien consideras tu enemiga aunque no le hayas hecho nada. Con este postre puedes permitirte disfrutar de una comida en casa y nadie notará su bajo contenido en grasa. Y aunque desveles tu secreto no te creerán.
¡Vamos con la receta!
Ingredientes para 4 personas
500 ml de queso fresco batido 0% de materia grasa
Edulcorante (Yo usé Stevia)
8 galletas sin azúcar de las que más te gusten
1/2 cucharadita de canela
1 cucharadita de extracto de vainilla
Mermelada de frutos rojos dietética
Frutas de bosque
Preparación
Tritura las galletas con un mortero, añade la canela. Mezcla y coloca en el fondo de los vasos creando una capa de no más de 1 cm de espesor.
En un recipiente introduce el queso, el edulcorante al gusto y la vainilla. Bate e introduce la mezcla en los vasos sin llegar a llenarlos por completo.
Déjalos en la nevera hasta que llegue el momento del postre.
A la hora de servir, coloca en la superfície de cada vaso un cucharadita de mermelada de frutos rojos y decora con unas frutas del bosque (arándanos, frambuesas, fresas silvestres, moras).
No tardarás nada en realizarlos y disfrutarás de una tarta de queso sin pecado.
