Waterzooi

Hace unos años recorrí Bélgica durante una semana. Cuando preparo un viaje, además de los lugares a visitar, me impregno de la gastronomía del lugar. Es cierto que al hablar de este país lo primero que le viene a uno a la mente es el chocolate pero, lamentablemente, no podía probarlo. De hecho me pasó una cosa curiosa. Llegamos al museo del chocolate y había un maestro chocolatero que hacía demostraciones en inglés y francés. Cuando acababa la visita, te ofrecía un par de bombones que él mismo había preparado en la presentación. Nada más llegar me puse en primera fila para poder ver a la perfección cómo trabajaba. Cuando este hombre me escuchó hablar, vino hacia mí y en un perfecto español (tan perfecto como que era de Valencia) me guiñó el ojo y me dijo que me quedase allí que después de un par más de sesiones la daría en español para nosotros y que mientras tanto haría bombones diferentes. Ante tal amabilidad, ¿cómo decir que no? El problema llegó cuando al final de cada sesión nos seguía dando dos bombones por cabeza y yo sin poderlos catar. No paraba de dárselos a mi marido hasta que cuando ya llevaba unos 8 bombones me dijo:

Un comentario en “Waterzooi

  1. De verdad no podíais probar el chocolate? uf! es como cuando «algunos» dicen eso de ir a Roma y no ver al Papa [risas]. Que nos traigas un plato desconocido, para mi, y con ésta receta ya estoy super feliz, me encantan las recetas con historia.
    Un beso guapa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *