Me he metido de lleno hacia la tradición. Lo sé. Llevo unas cuantas semanas que barro para casa y os hablo de mi isla y de sus maravillas culinarias y hoy no iba a ser menos.
En casa, lo de la cocina se lleva en algún gen. Hemos aprendido de la matriarca: mi abuela. El otro día hablando con mi madre le dije que iba a buscar la receta por internet de la sepia en salsa. Ahí mi madre que es muy sabia me dijo: ¡Hija, deja San Google para otro día que tu abuela hace una para chuparse los dedos hasta los nudillos! Para qué dijo tal cosa. Si os digo que le colgué el teléfono a mi madre y ni me despedí para no perder tiempo no os miento.
Yo tengo mi libro de recetas, un organizador fabuloso que me regaló mi hermana pero si os queréis hacer con uno chulo os aconsejo el Circus Pad. Todo lo que hace Caty Pol lo hace bien pero le he echado el ojo a su organizador y el día que agote las páginas del mío me voy a hacer con uno de los suyos, además a topos que tengo vena flamenca. A lo que iba. En mi libro de recetas no va cualquier cosa, allí sólo apunto aquellas recetas que ya he realizado unas cien veces. Si me pasan una receta, busco alguna por la red o me la invento debe pasar por un proceso de caso-error. Cuando ya he conseguido amoldar la receta a mi paladar es cuando se une a mi recetario. Pero esta vez lo tenía tan claro que no hizo falta un papel. Marqué el teléfono de mi abuela y con mi libro de recetas preparado apunté paso a paso lo que me iba diciendo. Tan sólo cambié una cosa que fue el tiempo de cocción pero salió espectacular.
Os dejo mi receta de la sepia en salsa de mi abuela.
La sepia en salsa es un plato sabroso que sirve tanto de entrante como de plato principal con arroz hervido
