Si algo tocaba ya era un dulce. Hacía tiempo que no traíamos ninguno y no es muy común en nosotras.
Si algo trae agosto consigo es infinidad de acontecimientos. Cumpleaños, aniversarios, santos y celebraciones varias se acumulan este mes en casa. No es que no me guste, siempre es bueno encontrarse con la familia y los amigos y acabando esas cenas con un buen pecado regado de chocolate siempre son mejores. Así pongo en práctica la parte de repostería con la que tanto disfruto y que tanto evito en el día a día por eso de la guardar las formas, en especial las de mi cintura y cadera.
Mmmmm!! de buena gana me comía un trocito, que rico!!!
Aunque por mi «integridad física» no me conviene, jajaja, haría «oídos sordos» y desaparecía una porción bien rápido, jajaja
Delicioso, guapa!
Qué pasada de tarta!
besos