Yogur especiado en vaso crujiente

Esta receta es ideal para un desayuno o una merienda, aunque sirve igualmente como postre. La combinación de especias está basada en las especias que componen mi té favorito, el Chai, un té originario de la India que una amiga me dio a probar en Londres hará cosa de un año. Es difícil de encontrar, pero si lo podéis conseguir os lo recomiendo encarecidamente, sobretodo con un chorrito de leche. También podéis hacerlo casero, pero ese es otro tema… Si en algún momento me decido a hacerlo os pongo la receta, eso seguro.

El caso es que hace unos días salío por la tele Lorraine Pascale, una chef británica, haciendo este mismo vasito, pero relleno de yogur natural con miel y decorado con frutas. Me gustó mucho la idea, y se me vino a la cabeza la idea del yogur especiado, así que cogiendo ideas de aquí y de allá he llegado a esta simple receta.

Ingredientes para 4 vasos

Pasta filo
Mantequilla
2 yogures (de cualquier tipo, aunque mejor griego o algún yogur cremoso)
Nata (opcional) para aligerar y añadir cremosidad
Frutos secos variados picados (en este caso nueces del pecán, pistachos y almendras)

Ingredientes para el sirope

150 g  de miel
60 g de agua
4 clavos de olor
2 semillas de cardamomo, ligeramente aplastadas
1 palo de canela
2 granos de pimienta
1 trocito de jengibre pelado o jengibre en polvo
Nuez moscada fresca rallada o en polvo

Preparación

Para hacer los vasitos es necesario un molde para magdalenas. Primero cortar la pasta filo en cuadrados de un tamaño adecuado para dichos moldes, teniendo en cuenta que deben sobresalir de ellos, y separar las capas de la pasta una a una. Para cada vasito son necesarios 3 o 4 cuadrados, untados con mantequilla derretida por ambos lados con la ayuda de un pincel y superpuestos uno a otro en forma de estrella, con todas las puntas visibles. Una vez añadidas las capas untar el molde de magdalenas con mantequilla y cubrir 4 de ellos con las 4 «estrellas» de pasta filo, intentando que el espacio central quede lo más amplio posible (yo he puesto un trozo de papel vegetal en el interior y lo he llenado con garbanzos, para que ejercieran peso y no dejaran a la masa moverse hacia el interior).

Hornear en el horno precalentado a 180º hasta que estén dorados y crujientes, aproximadamente 10-15 minutos. Sacar del molde para que el exceso de mantequilla no los empape y dejar enfriar.

Mientras tanto hacer el sirope añadiendo todos los ingredientes a un cazo y poniéndolo a fuego bajo hasta que empiece a hervir ligeramente por los bordes. En ese momento apagar el fuego y dejar infusionar unos 15 minutos. Colar y dejar enfriar.

Una vez esté todo frío añadir el sirope al yogur (yo he utilizado yogur 0% m.g. para hacerlo más light), añadir la nata si se desea y remover bien. Rellenar los vasos y decorar con frutos secos picados, y añadir miel en caso de que no esté lo suficientemente dulce.

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