Ya hemos regresado con una receta dulce. Hacía tiempo que habíamos dejado aparcados los placeres del azúcar para reponernos de las fiestas pero, qué os voy a decir, es una tentación de las grandes. Y pecar por esto, bien merece la pena.
Me gusta el dulce pero no en exceso. No soy de las que se pirren por algo con altas dosis de azúcar o chocolate en abundancia. Más bien todo lo contrario. Adoro el sabor del azúcar moreno o de caña, el sirope de ágave, el golden syrup o el de arce. Sabores que no empalagan y que no aportan un exceso de calorías innecesarias. Si a todo esto le añadimos la zanahoria que de por sí es dulce y sana, harina integral y una buena mezcla de frutos secos, me habrán conquistado por el estómago. Lo mío es simple. Es mi tarta preferida y en forma de cupcake, como pequeña porción me ha robado el corazón. Lo sé, esto parece una oda al amor pero qué le voy a hacer si está a la vuelta de la esquina el tan temido San Valentín. Digo temido y no me estoy equivocando. Temido para los bolsillos en los que ese día las rosas están a precio de bogavante. Por no decir que las calles están infestadas de corazones, cupidos y rojo burdel.
No soy de las que adoran San Valentín, porque el amor no sólo se vive un día al año, hay que recordarlo constantemente. Y si no me regalan nunca rosas, que lo hagan el 14 de febrero no supone un alivio. Así que parejas y maridos que habéis caído en las redes de esta entrada, disfrutad del día de los enamorados cualquier época del año y el día 14 de febrero, preparad una cena con un buen vino en casa, peli, manta, sofá que el postre (o al menos el que suele acompañar la cena) corre de mi cuenta.
Allá vamos con la receta.
Ingredientes
140 gr de mantequilla a temperatura ambiente
200 gr de azúcar moreno o de caña
2 huevos
100 gr de harina de trigo
130 gr de harina integral de trigo
1 cucharadita de levadura en polvo
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 cucharadita de canela (que es afrodisíaca)
1 cucharadita de jengibre (que levanta el ánimo)
150 ml de leche entera
nueces, avellanas y almendras picadas
4 zanahorias
Para el frosting
100 gr de queso crema
1 cucharadita de extracto de vainilla
200 gr de azúcar glass
Preparación
Precalienta el horno a 170º.
Hierve 4 zanahorias y tritúralas con un tenedos.
En un recipiente, bate la mantequilla con el azúcar hasta blanquear la mezcla. Incorpora los huevos uno a uno. Añade la leche y la vainilla.
Incorpora la harina y la levadura. Incorpora la zanahoria y los frutos secos bien picados.
En un recipiente de cupcakes coloca los papeles de hornear y rellena cada molde hasta 3/4 partes de su contenido.
Hornear durante 30 minutos o hasta que al pinchar un palillo salga limpio.
Prepara el frosting batiendo el queso crema con el azúcar glass y la vainilla.
Cuando los cupcakes estén fríos, báñalos en el frosting y decora a tu gusto.

Hola guapa
Me parece un postre ideal, o merienda, yo sí soy del dulce y me encantan los bizcochos, así que pobre de mi si tuviera estas cupcakes cerca.
Besitos