¡Por fin! Tras el sprint final para acabar el número especial de Navidad y mi presentación oficial como nueva colaboradora, me estreno en la web de Cook & con esta receta: panna cotta.
La panna cotta es un postre típico italiano, hecho con nata cocida (traducción literal de «panna cotta») junto con leche, azúcar y vainilla y al que se le añade gelatina neutra para que cuaje. En esta receta, sin embargo, no uso gelatina, sino que es una versión al horno que hace que su textura sea esponjosa en vez de gelatinosa.
Era un postre bastante habitual en el restaurante que tenían mis tíos, y de hecho así fue cómo conocí esta versión al horno, aunque ellos la servían con caramelo (como un flan) en lugar de compota. Sea como sea, no tiene desperdicio alguno, así que la receta es toda vuestra.
Ingredientes
Para las panna cottas (salen unas 8, dependiendo del tamaño del molde)
8 claras de huevo
320 g nata líquida para montar
320 g leche (puede ser sustituída por la misma cantidad de nata para que quede más consistente)
120 g azúcar
Vainilla al gusto (ya sea en vaina, esencia o aroma)
Para la compota
Frutos rojos variados (arándanos, frambuesas, grosellas, fresas…)
1/2 taza de azúcar
1 palito de canela
1 chorrito de vino tinto (opcional)
1/4 taza de agua
Preparación
Precalentar el horno a 150º C.
Para empezar poner en un cazo la nata, la leche y el azúcar a fuego bajo y calentar hasta que el azúcar se disuelva por completo. Se deja enfriar, y mientras tanto se baten las claras ligeramente hasta que pierdan la tensión.
Una vez la mezcla de la nata se ha enfriado, se añade a las claras batiendo constantemente y se mezcla todo bien.
Se prepara un baño maría en un molde para horno, se colocan en él los moldes llenos casi hasta arriba de la mezcla (el agua del baño maría no debe llegar más arriba de la mitad del molde) y se mete en el horno, cubierto con papel de aluminio, durante una hora y media.
Una vez cocinadas las panna cottas es necesario dejarlas enfriar a temperatura ambiente antes de meterlas en la nevera. Servir al día siguiente para darles tiempo de cuajar completamente.
Para hacer la compota basta con mezclar todos los ingredientes en una olla y cocinar a fuego lento hasta obtener la consistencia deseada.
Y con las yemas sobrantes de esos 4 huevos utilizados… ¡podéis hacer yemas de Santa Teresa! A ver si tengo tiempo de hacerlas un día de estos y les hago foto para poneros la receta.

