Stroganoff

Hay platos que se quedan en el tintero pero menos mal que existe el whatsapp para recordártelos. Algo así me ha pasado hoy. Ya tenía la receta que iba a publicar pero un aviso al móvil en el último momento ha hecho que aparezca hoy esta receta. Una está convencida de que la ha puesto, he rebuscado por todas las entradas y en todas las páginas de la revista y me doy cuenta que no le había dedicado ni un minuto a este plato.

A mí me trae buenos recuerdos. En Mallorca hay un restaurante cuyo plato estrella es el stroganoff. No es que sea el mejor del mundo pero es un sitio cuya calidad y precio son compatibles para el bolsillo de una estudiante universitaria. Así que allí he celebrado algún que otro cumpleaños, he salido con mi pareja a cenar, me he reído mucho y he disfrutado de largas veladas con mis amigos. Y todo ello, acompañada siempre de este plato.

Una vez te casas,  tu vida económica se centra en la hipoteca y la crisis así que creo que cambiaba la cartera de universitaria por la de hipotecada. Seguro que algunos céntimos de más habría ;)Pero como de cada cosa hay que sacar su lado positivo, una se centra en preparar platos en casa para evitar salir a cenar. Así que me coloco el delantal y no pierdo ni un segundo en intentar plasmar la receta. Tras muchos años degustando este plato en el restaurante una ya va captando los ingredientes. ¡La de platos que habré comido yo! No me hizo falta ni buscar la receta. Fui poniendo aquéllo que mi paladar fue descifrando cada una de las veces que fui allí.

Desde entonces no he variado nunca la receta ni he regresado al restaurante porque sé que me llevaría una desilusión. He mejorado su receta y ahora os chivaré el secreto.

strogonoff

Stroganoff

Para 4 personas

1 solomillo de cerdo grande  (si os gusta más de pollo podéis usar 2 pechugas enteras)

2 cebollas en tiras

2 dientes de ajo

400 gr de champiñones

1 vaso de vino blanco

4 cucharadas de tomate natural rallado o salsa de tomate

500 ml de leche evaporada

sal

pimienta

aceite

arroz blanco hervido para acompañar

Preparación

Cortamos las cebollas en tiras y los champiñones en láminas.

Cortamos el solomillo en tiras o bien las pechugas de pollo. Salpimentamos y reservamos.

En una sartén amplia colocamos un poco de aceite para saltear la carne. La rehogamos a fuego medio hasta que esté dorada pero jugosa. La reservamos.

Añadimos dos cucharadas más de aceite y pochamos la cebolla junto a los ajos finamente picados. Cuando esté transparente, añadimos los champiñones y rehogamos hasta que estén tiernos.

Incorporamos un vaso de vino blanco y dejamos que reduzca el alcohol.

Colocamos el tomate y dejamos que se cocine 5 minutos. Añadimos la carne.

Es el momento de poner la leche evaporada. Rectificamos de sal y pimienta y dejamos cocer hasta que la leche evaporada adquiera consistencia de salsa.

A la hora de servir, acompañar con arroz blanco hervido y salteado con un ajito.

Es un plato sencillo y perfecto para una cena en familia. Es de esas recetas que mejoran al día siguiente así que podéis hacerlo con tiempo y tan sólo calentar a la hora de servir.

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