Pastel Tres Leches

Hoy quería hacer un guiño a nuestros lectores hispanoamericanos con una receta que no deja indiferente a nadie. Siempre hemos intentado hacer recetas de diferentes lugares de la geografía pero hasta ahora no había saltado el charco y hacer algún plato de allí. No sé porqué, la verdad. Los que me conocen saben que en cuestiones gastronómicas no existen para mí las barreras. Aún recuerdo la primera vez que comí unas fajitas mejicanas y la de vueltas que ha dado mi receta entre mis amigos, las arepas venezolanas, las papas rellenas cubanas, las empanadillas criollas y podría seguir, pero nunca les he dedicado un espacio así que me he propuesto cambiar. No puede ser que en mi día a día tenga presente su comida y que no haya dedicado ninguna entrada a sus maravillosos platos.Podría haber elegido mil recetas para empezar pero tengo especial cariño a este pastel. Lleva los productos que más me gustan y rebosa jugosidad por todos lados. No he encontrado aún a nadie que no adore este dulce así que nada mejor que iniciar algunas recetas de sudamérica con este pastel tres leches.

Un bizcocho esponjoso, bañado en una mezcla de leche condensada, leche evaporada y nata líquida, cubierto por merengue, nata o cajeta (dulce de leche). Variaciones para todos los gustos tal y como a mí me gusta, porque las recetas deben adaptarse a los momentos y las personas.

Os dejo la receta de este pastel tres leches donde la sencillez y el sabor se dan la mano.

tarta tres leches

Ingredientes

6 huevos (separando claras de las yemas)

250 gr de harina de repostería

250 gr de azúcar

100 gr mantequilla a temperatura ambiente

1 cta de polvo de hornear

1 cta de extracto de vainilla

Para bañarlo

370 gr de leche condensada

370 gr de leche evaporada

200 gr nata líquida

Decoración

250 gr de nata líquida

100 gr azúcar blanca

Preparación

Precalentamos el horno a 180º

Separamos claras de las yemas y montamos las claras hasta punto de nieve y reservamos.

En otro recipiente colocamos la mantequilla con el azúcar y batimos hasta que blanquee. Añadimos las yemas una a una, batiendo constantemente para que se integren bien.

Añadimos la harina poco a poco junto al polvo de hornear y la vainilla.

Forramos un molde desmoldable con papel de hornear y lo pincelamos con aceite o mantequilla por los bordes. Rellenamos con la masa de nuestro bizcocho y horneamos durante 40 minutos o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio. En mi caso preferí no desmoldarlo para que la mezcla de leches empape bien el bizcocho.

Para realizar la mezcla de leches, en una jarra incorporamos la leche condensada, la leche evaporada y la nata líquida. Removemos con una cuchara.

Con el bizcocho aún caliente, lo pinchamos con un palillo y vamos bañándolo con la mezcla de leches. Es conveniente hacerlo en tres veces para que vaya empapándose poco a poco.

Dejamos nuestro pastel toda la noche en la nevera para que coja sabor.

Al día siguiente desmoldamos y cubrimos. En mi caso lo hice con nata líquida que monté con azúcar, pero suele cubrirse de merengue o, para los más golosos, de cajeta (dulce de leche).

 

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