Extreme chocolate cake

Si algo tocaba ya era un dulce. Hacía tiempo que no traíamos ninguno y no es muy común en nosotras.

Si algo trae agosto consigo es infinidad de acontecimientos. Cumpleaños, aniversarios, santos y celebraciones varias se acumulan este mes en casa. No es que no me guste, siempre es bueno encontrarse con la familia y los amigos y acabando esas cenas con un buen pecado regado de chocolate siempre son mejores. Así pongo en práctica la parte de repostería con la que tanto disfruto y que tanto evito en el día a día por eso de la guardar las formas, en especial las de mi cintura y cadera.
Además la cocina me relaja. Es mi lugar preferido y al que acudo a ahogar mis penas (y no a base de alcohol). Siempre que tengo algún problema me enfrasco en alguna receta  y consigo no pensar durante un largo rato. Es un secreto, no lo contéis a nadie que puede que algún psicólogo se moleste por quitarle clientela. He probado de todo para relajarme y nada me funciona mejor. Le di una oportunidad al yoga y al pilates pero tras buscar mi “power house” con insistencia (para quien no lo sepa el power house es algo así como concentrar toda tu energía y fuerza en la barriga, tras el ombligo) dejé que mi power y mi house se separaran por incopatibilidad. No había nada que hacer. Luego llegó el punto de cruz y aún aparecen madejas de hilos entrelazados por los cajones. ¿Alguien es capaz de deshacer los nudos que se forman? Así que me metí entre fogones por afición y ahora por devoción. Lo compenso enfundándome en mis zapatillas de correr o como ahora le llaman “running” y quemar asfalto. Aunque puestos a elegir prefiero quemar calorías que asfalto, no vaya a ser que el alcalde de mi pueblo me pida explicaciones.

Así que tras las peticiones familiares pertinentes, ganó el chocolate por goleada y por mi integridad física. No penséis que no hay que tener valor para llevar otra cosa que no sea chocolate a la familia después de correos, whastapp y avisos por facebook. A ver quién es el que se atreve a llevar algo que contenga cualquier otro ingrediente. De ahí surgió esta maravilla tal y como la definió alguno con los churretes cayendo por las mejillas así que os dejo con la receta de este Extreme Chocolate Cake o Tarta de chocolate extremo. También hay que tener valor de comerse un cacho en plena operación bikini así que para todo aquel que no la esté haciendo, tomad nota.

editada buena

Ingredientes

Para el bizcocho

400 gr de azúcar

220 gr de harina de repostería

70 gr de cacao puro en polvo

1 y 1/2 cucharadita de bicarbonato

1 y 1/2 cucharadita de levadura

2 huevos

200 ml de leche entera

100 ml de aceite de girasol

150 ml de agua hirviendo

Para el relleno

100 gr Mermelada de albaricoque

200 ml Nata montada

1 cucharada de azúcar

Para la cobertura

200 ml de nata

250 gr de chocolate al 70%

1 cucharadita de mantequilla

almendras fileteadas para decorar

Preparación

Precalentamos el horno a 170º

En dos recipientes de 18 cm colocamos papel de horno en la base y pintamos de aceite.

Mezclamos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen. Añadimos el cacao.

Incorporamos el aceite y la leche. Batimos bien y ponemos la harina, el bicarbonato y la levadura.

Por último añadimos el agua hirviendo, mezclamos y colocamos la masa a partes iguales en los dos moldes. Horneamos durante 45 minutos o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio. Dejamos enfriar.

Montamos 200 ml de nata al 35 % de materia grasa con una cucharada de azúcar y reservamos.

En un cazo colocamos 200 ml de nata hasta que hierva. Retiramos del fuego y añadimos los 250 gr de chocolate al 70% junto con la cucharadita de mantequilla y mezclamos hasta que se funda. Dejamos templar.

Para montar la tarta, cortamos cada bizcocho en dos mitades por lo que tendremos 4 capas.

La primera capa la cubrimos de nata montada, la siguiente de mermelada de albaricoque y la última de nata de nuevo.

Cuando la cobertura de nata y chocolate esté templada, la volcamos sobre la tarta que habremos puesto sobre una rejilla y con un recipiente en el fondo para que recoja el chocolate sobrante. Dejamos escurrir y volvemos a cubrir de nuevo con otra capa de cobertura. Cuando ya no gotee el chocolate la colocamos en un plato y la dejamos enfriar en la nevera durante 2 horas como mínimo.

Si queréis cubrid los bordes con almendras fileteadas.

Sacar la tarta 15 minutos antes de servir para que adquiera una textura melosa.

 

2 thoughts on “Extreme chocolate cake

  1. Mmmmm!! de buena gana me comía un trocito, que rico!!!
    Aunque por mi “integridad física” no me conviene, jajaja, haría “oídos sordos” y desaparecía una porción bien rápido, jajaja
    Delicioso, guapa!

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